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domingo, 30 de agosto de 2015

Informativos, Consejos de Estudiantes y Daisy la animadora.

Bien. Esta semana daré un descanso a las entradas sobre Oriente Próximo y os comentaré un vídeo que hice pronto ara 2 años.
“Te has cansado ya de hablar de guerras, eh. ¡HUELES A ASUFRE!”
Mira, lector borde. Me estás cansando ya y voy a tener que banearte.
Como iba diciendo, hoy comentaré un vídeo, pero para ello os debo poner en contexto.
Pronto acabaré mi etapa de universitario, en la cual he sido el capitán del equipo de fútbol americano, y junto con mi novia Daisy (la animadora) he pasado grandes momentos. Aún recuerdo cuando entramos con el descapotable en el despacho del director a grito de “¡COWABUNGA!”.
“¿Ahora es un blog de ciencia ficción? Creo que se te ha subido la fama a la cabeza.”
Vale, vale. Me habéis pillado. Nada de eso ha ocurrido. Pero lo que sí ha ocurrido, ha sido quehe representado a los estudiantes en los diferentes órganos de gobierno de la universidad, cosa que está guay igual. Y una de las mejores experiencias, la tuve en el Consejo de Estudiantes. Ahí, tuve el lujo de compartir ratos con grandes personas que lejos de preocuparse por sí mismos como todo ser humano egoísta, se preocupaban por los demás.Y te dejas la piel, te juegas el cuello y aprendes a sudar la gota gorda por los demás.
Fue en una de las reuniones del Consejo de Estudiantes, donde la Coordinadora, una gran amiga y una bellísima persona a quien aprecio y mando un beso desde aquí, me propuso una cosa que en un principio rechacé.
La propuesta era hacer un informativo para los estudiantes que hablase de la vida de la universidad, e informase de lo más destacado que ocurría. Y sí, amigos. Me negué. Y lo hice porqué en aquella época, aún conservaba un ápice de vergüenza en la sangre. Pero al cabo de poco lo acepté e hice una prueba piloto (que el 23 de Julio cumplirá 2 años).
Aquella prueba piloto les encantó. El formato doblaje, el fondo con croma como el que uso en muchos de los vídeos de mi canal personal, y ese humor crítico que tanto tirón da en según qué momentos. Eso era, en definitiva, el informativo del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Girona. Algo totalmente nuevo, con un formato diferente a cualquier cosa que se haya hecho en un Consejo de Estudiantes. Y lo mejor es que se hizo a un precio irrisorio y mejor que muchas producciones muchísimo más caras.
En definitiva, hacíamos cosas guays y lo sabíamos. Pero nunca tuvimos el apoyo de la Universidad, ni nunca se nos reconoció la faena. Supongo que ver que unos simples estudiantes te superan en calidad informativa y además se mofan de tu modo de hacer las cosas con sarcasmo, no debe ser muy agradable. Supongo.


Pero todo lo bueno se acaba, y nosotros lo sabíamos. En este caso, quise darle el mejor final posible con una producción por la que se recordase para siempre lo que habíamos hecho. Un vídeo final de despedida en el que dar las gracias a la audiencia, y dejar claro que se cerraba un ciclo pero que se abría otro. Algo que poder mirar en un momento de bajón y pensar “joder, ahí estuve yo”. Y la mejor manera que se me ocurrió, fue ¡VOLANDO LA UNIVERSIDAD!  


Sé lo que estáis pensando, y no, no echaron a nadie de la Universidad.

PD: Quiero dar las gracias a todo el mundo que me acompañó en ese camino que duró 2 años. Ahora que acabo la carrera me doy cuenta que ahí viví mis mejores años de estudiante. Gracias.

Discapacitados, trastornos psicopedagógicos y la soberbia del poder

¡Hola lectoras y lectores! Hoy os hablaré de política, pero de política estudiantil. De esa en la que llevo metido 4 años y de la que muchos profesores están deseando perderme de vista.
Como ya he dicho, llevo 4 años siendo representante de estudiantes, tanto en mi facultad como a nivel de mi universidad, y sé muy bien cómo funcionan las cosas en las universidades, la mayoría de trapos sucios, y la falta de organización en muchas ocasiones causada por el inmovilismo. Pero vamos al meollo del asunto, que lo estáis deseando.
Durante estos 4 años hemos conseguido hacer muchísimas cosas en la facultad y en la universidad. Muchísimas muchisisísimas, de tal manera que la facultad que dejo detrás cuando acabo la carrera, no tiene nada que ver con la que era. Antes las reuniones de delegados donde estos se quejaban, duraban horas y horas. Ahora las quejas son más referentes a los horarios de determinadas clases, cosa que difiere totalmente con lo que nos llegaban a contar en 1ero. Que si exámenes más difíciles en la mañana que en la tarde, que si la 3era lengua, que si la subida de matrículas, que si las notas de tal profesor, que si… bueno. 
Que sí. Que ha cambiado mucho la cosa, pero deja de echarte flores y cuenta lo que tenías que contar, que no tengo todo el día, pesado.
Vale, vale. No me hieras el corazón. Lo que quería contar es una cosa que me pasó el curso pasado por estas alturas de curso, y de lo que aun arrastro la espina.
Hace un año, propuse en una reunión de facultad, la incorporación de un reglamento sobre evaluaciones para gente con discapacidad, y trastornos psicoeducativos. Resulta que, según me dijeron ese día, no era suficientemente completo como para tirarlo adelante. Dicho de otro modo, preferían seguir sin un reglamento para evaluar de forma diferente y adaptada, a la gente con discapacidad, dislexia, trastorno de atención e hiperactividad, etc. que aceptar un reglamento teóricamente incompleto.
Como ya debéis deducir, no me quedé parado, y decidí que eso se iba a tirar adelante por huevos, antes que yo acabase la carrera. Así pues, como en Juego de Tronos cuando Robb Stark intenta derrocar al Rey Joffrey, empecé a buscar aliados entre los profesores. En esas estoy, y estaré el próximo mes. A partir de ahí, mañana en una Junta de Facultad (la reunión de las reuniones a nivel de Facultad), pediré la incorporación de un punto del día en la próxima Junta.
Sí amigos. El punto no será otro que un nuevo reglamento, consensuado, refutado, reescrito y basado en el anterior. Si consigo suficientes aliados, seremos la primera facultad de la Universidad en aprobar algo así. Si no, lo añadiré a mi lista de fracasos y moriré políticamente[[ALERTA SPOILER]] como hizo Robb Stark.
Ya no es que lo haga por la gente con discapacidad, que también (he tenido el brazo inmovilizado un mes y medio y no pude llevar a cabo prácticas, de modo que alguien con una determinada discapacidad podría no ser enfermero, cosa que vulnera varios derechos fundamentales), ahora ya es algo personal. Y personal no por otro motivo que porqué la misma gente que me lo rechazó la primera vez, dicen ir a favor de los estudiantes. ¿Pero qué estudiantes? ¿Los que no presentan discapacidades? ¿Qué pasa con los discapacitados? ¿No tienen derecho a una educación como la tienen los demás?
No entiendo que en una universidad donde tanta y tanta gente trabaja día a día, a nadie se le haya ocurrido el procurar que los estudiantes tengan garantizadas por reglamento, evaluaciones de acuerdo con sus posibilidades, y mientras pueda, tenga voz, tenga voto y me queden fuerzas, seguiré siendo el estudiante pesado que he sido estos 4 años. Y cuando deje de ser estudiante, espero pasar a ser el trabajador pesado que no se calle nunca.
Os seguiré informando.



PD: No puedo ocultar mi entusiasmo por que la gente comentase con “cuenta con mi arco”, “y con mis flechas”, “y mi espada”.