jueves, 27 de octubre de 2016

¡Hola papá!


Pronto será 13 de noviembre, fecha en la que lamentablemente falleció mi padre hace 2 años, pero siempre he pensado que recordar las personas fallecidas el día de su fallecimiento es una estupidez y un insulto para sus vidas, y es por eso que prefiero recordar que el día 7 de noviembre era el cumpleaños de mi padre. Sí, es algo raro porque son solo 6 días de su aniversario, y precisamente cumplió 66. Y un día 13 falleció. Y no, pese a esto no soy supersticioso. Procuro no serlo.

El caso al que me atañe en esta nostálgica entrada es que, aún recuerdo la cara de mi padre y su voz, pero se me hace muy raro oírla ahora. Se me pone la piel de gallina cuando abro algún vídeo de los muchos que tengo grabados (cosas de ser youtuber) y oigo la voz de mi padre de fondo en alguna toma falsa, haciendo algún chiste o alguna broma de las suyas.

Lo único positivo que debo resaltar de cómo fue todo hace casi 2 años, es que se pudo despedir y le cogimos la mano hasta el final. Esto lo digo básicamente para explicar, que cuando uno acompaña hasta el final a un ser querido, como fue el caso, es diferente a cuando uno no lo hace, y en mi caso no era solo un ser querido, era mi padre, la persona a la que veía cada día de mi vida desde nacer hasta los 21. Él por ejemplo siempre se quedó con la espina de no haberse podido despedir de su padre, que vivía en Siria, al estar tan lejos y haberse enterado tarde de su fallecimiento. 

También he de aclarar una cosa, y es que un acontecimiento de este tipo no se supera. No es algo que puedas decir “ya lo he superado”. No es como cuando se te muere un canario y te compras otro y ya está (por mucho que quieras a tu canario). Un padre es un padre, y cuando en todo recuerdo que tienes desde tu infancia hasta ese momento, tu padre ha formado parte de él, su pérdida es insuperable. Aún y con todo, se sigue adelante por ellos.

Pero cuando llegan épocas del año como ahora, es inevitable recordarles. Y es ahí donde me encontré la noche pasada, en la que me dio por mirar el móvil y ver si encontraba a mi padre en Whatsapp para poder ver su foto de perfil. Cuál fue mi sorpresa al ver que no estaba, había desaparecido de la app. Miré en contactos y ahí estaba. Su número de teléfono seguía guardado. Pensé “¿lo llamo?”.

A decir verdad, ahí se quedó la cosa. Hubiese molado vivir en una novela de ciencia ficción, haber llamado, haber podido oír su voz, y mantener una conversación tonta cualquiera.

Moraleja. Aprovechad ahora. Cada conversación con vuestros seres queridos es lo más valioso del mundo, y las cosas materiales y efímeras no tienen ningún tipo de sentido comparado con charlar con quien queréis.

Ale.

jueves, 20 de octubre de 2016

El estilo “Playground” y Juancho el Rojo


Hace ahora dos años, en un ataque de locura, me enfundé un chándal y una peluca de rizos, encendí la webcam y empecé a grabar. Me grabé en 5 o 6 vídeos seguidos hablando de temas diferentes en 2 horas sin guion alguno, pues tenía muy claro lo que quería y cómo lo quería. Fue esa tarde cuando creé uno de los personajes más estrambóticos de mi canal de YouTube, Juancho el Rojo. Se trataba de un chico colombiano con acento mexicano que parodiaba el estilo demagogo que tienen algunos gurús de internet para explicar a la gente cómo llevar a cabo estilos de vida nocivos.
Pero como un ejemplo vale más que mil palabras, ahí va el primer vídeo que grabé.


“Bueno Omar, además de para demostrarnos ser un racista y un déspota, ¿para qué nos enseñas esto?”.

Bueno, resulta que lo que parodiaba en este vídeo, pasa continuamente delante de nuestras narices y nadie hace nada para remediarlo. Y aquí es cuando os hablaré de Playground, la mágica web de contenido súper interesante y de la que todos leemos sus artículos para informarnos de sus cosas que son verdades como templos.

“Qué mal se te da la ironía”.

Playground es una web innovadora e interesante. Cierto. Pero no deja de ser una web con una fanpage en Facebook que desinforma más que informa. Con artículos amarillistas, se atreve tanto a hablarte de las bondades del veganismo, como a contarte que hay cura del cáncer. Son gente culta. Y me estoy conteniendo.

Cuando estudiaba la carrera, estuve un mes de prácticas en un centro de oncología haciendo investigación, donde me leí todos y cada uno de los proyectos de ensayos clínicos como buen frikazo que soy, así que no soy precisamente un novato en ensayos clínicos. Dejadme guiaros por el artículo.

“Aquellos que fueron tratados con IMM-101 se encontraron mucho mejor que los que lucharon simplemente con quimioterapia. De media, los meses que sobrevive una persona con dosis de quimioterapia son cuatro, pero a los que se les dio además el nuevo fármaco llegaron hasta los siete”.

Atentos al truco que usan estas ratas inmundas para captar a gente y engañar como los estafadores que son. En un lado, habla de media. No hace falta tener la ESO para saber que la "media" es la suma de los números partido por el total de números. Que igual hay uno que vivió 2 meses, y otro que vivió 6, y la media será de 4. En la siguiente frase habla de “llegaron hasta” para hablar de lo que sería el límite superior. Estadísticamente esas personas no necesariamente han de salirse del rango de la quimioterápia normal, osea, que mirando los números, nadie nos está diciendo que la media del nuevo fármaco no sea de CUATRO. Por lo tanto, NADIE NOS DICE QUE EL FÁRMACO NUEVO SEA MEJOR (por no hablar del márgen de error cuando hablamos de valores en una distribución normal, etc.). Pero no se acaba aquí.

“Algunos vivieron más de un año y uno murió después de tres”.

En una distribución normal, los casos aislados son los que se salen de los rangos intercuartílicos y no se usan para determinar valores como las medias, las modas, en fin, estadísticos descriptivos, y por tanto no tienes por qué tener en cuenta los casos aislados, pero siempre viene bien comentarlos. En plan "qué guays que somos, que un paciente nos ha vivido tres años". Estos malditos desgraciados pretenden dar esperanzas a la gente hablando de casos aislados. Un paciente de 121 llegó a los 3 años. 1/121. Wow, impresionante. No.

Resulta que, a efectos estadísticos, este fármaco no ofrece ningún tipo de diferencia real con los fármacos habituales para el cáncer de páncreas. Es decir, que el fármaco que nos venden como un gran avance en la cura contra el cáncer de páncreas, es una farsa monumental, están dando falsas esperanzas a enfermos, familiares y amigos, y además, lo hacen única y exclusivamente para ganar clicks en su página y seguir engordando la cuenta del banco del señor Playground. Menuda panda de desaprensivos canallas y sucios filibusteros que juegan con algo como las esperanzas de los enfermos con cáncer, y no de un cáncer cualquiera, sino de uno como el pancreático, con un índice de mortalidad alto.

Chicas y chicos, el premio Juancho el Rojo a los malnacidos sin escrúpulos que más daño hacen a la sociedad con sus estupideces paracientíficas es para, ¡Playground! Felicidades al ganador, ya puede pasar a recoger su premio.

Dicho esto, el saber no ocupa lugar, y leer Playground no os hace mala gente. Lo que sí es cierto y hay que tener en cuenta siempre, es que no nos podemos creer todo lo que nos cuentan, ni por internet, ni por la televisión, ni en persona. No hay que ser escépticos y desconfiar de todo, tampoco es eso. Hay que ser crítico con todo y saber formarse una opinión propia, que puede ser la misma que la mayoría, o diferente, pero eso no debe influir en qué tipo de opinión tengamos.

Eso sí, los números son los números y el escritor de esa entrada de Playground es un bocachancla que no merece ningún respeto.


jueves, 13 de octubre de 2016

Internet, el pecado original

(Pido al lector o lectora, a ser posible, abrir este enlace y escuchar la música mientras se lee el artículo https://www.youtube.com/watch?v=VbxgYlcNxE8 )


Los siete pecados capitales fueron creados para que la gente siguiese una serie de normas que nos ayudasen a todos a convivir en cierta armonía. La vida nos iba a dar por culo a todos por igual, pero la igualdad no es siempre justa. Quitar 100 euros a un rico no es como quitárselos a un pobre.

El pecado de la soberbia es conocido como el pecado original según algunas religiones, y es el peor de todos ellos, el que cometió Lucifer o Shaitán al pensar que podía aspirar a algo más de lo que en realidad era capaz. Un ser ambicioso que algunas religiones lo conciben como un ángel caído, y otras como un genio en el sentido malo de la palabra. Pese a esta pequeña diferencia, en todas las religiones monoteístas, el pecado de la soberbia es común, y relacionado con este ser que quiso ser igual a dios. Como cuando se dice que Adán y Eva comieron del árbol del conocimiento, pudiéndose conformar con el de la vida, y cometieron así también el pecado original.



“Agradezco esta magnífica clase de teología y moral, pero ¿qué demonios tiene que ver esto con la entrada?”.

Las religiones fueron creadas en su base, a partir de una idea primaria del hombre como es la existencia de dios. Hoy en día una persona puede ser atea o agnóstica pero el concepto de “dios” cada uno lo conoce porque socialmente está inculcado en nuestras diversas culturas, y así ha sido siempre. A partir de esa idea y para mejorar la convivencia, se crearon los valores morales y religiosos en los que se basa nuestra sociedad.

Ahora bien, y volviendo al tema principal. El pecado de la soberbia, el motivo por el cual una persona ha de ser modesta no solo en público y de cara a los demás, sino también en su forma de pensar y actuar. Ese pecado gracias al cual todos somos iguales y tenemos la concepción que gozamos de las mismas oportunidades pues como humanos somos indistintos entre nosotros.

Falso.

La desigualdad es obvia en una sociedad como la nuestra, e incluso remontándonos años atrás, veíamos como los que promulgaban los principios morales, eran los que más poder tenían. No eran iguales y pese a eso daban lecciones a los demás. Como ahora los políticos, como ahora las clases burguesas, como ahora los hijos de buenas familias que deciden ir de pobres para dar lecciones a los que realmente son pobres.

“Aquí una canción de “Sons of Aguirre” quedaría realmente bien”.

Pero no desesperemos, la historia de la humanidad ha estado siempre regida por autoridades que han ejercido su poder para inclemencia del pobre, para subyugarnos en sus valores morales y nunca llegar a ser iguales a ellos. A esos el pecado original no se les aplica, pues ellos sí son mejores que nosotros. A ellos simplemente se les puede suplicar clemencia y dar gracias por respirar los humos de sus producciones industriales.

Decía Voltaire que todos los hombres son iguales entre ellos, y la única diferencia entre ellos no está en su nacimiento, sino en su virtud. Voltaire era un burgués que exaltó a las clases pobres con el pecado original para que estas se revelasen contra la nobleza, y conseguir que la burguesía lograse el poder, final obvio de la tan vanagloriada Revolución Francesa. Murieron muchos pobres, carnaza simple para una Revolución Francesa que suscita muchas alabanzas.

Pero algo ha pasado en medio de esta hecatombe histórica. Una mota de luz se abrió paso en el túnel que barra el paso entre los pobres y la libertad de un mundo desigual. La era de la comunicación nos da el mismo acceso a ricos y pobres a la información. Y eso es lo que temen algunos, que tratan de poner trabas a una red que no diferencia de manos desnudas sucias o nobles y limpias, a la hora de teclear, mal que le pese a algunos.

Ciertamente cada vez hay más maneras de monitorizar a las masas a través de internet, pero no deja de ser verdad que no existe método alguno para controlar millones de personas, ni en las calles, ni delante de una pantalla de ordenador.

¿Es internet el pecado original del que tanto han huido nobles, religiosos y burgueses? Puede ser. Lo que está claro es que la igualdad en internet es patente, y más allá de él, algún día puede que lo llegue a ser en las calles.

"Pero los pobres no tienen acceso a internet".



jueves, 6 de octubre de 2016

Enfermer@s

Hoy, como ya lleva siendo habitual las últimas semanas, he tenido que cambiar los planes a última hora, y no voy a publicar la entrada que tenía pensada. He decidido hablar de algo que a muchos os puede parecer una estupidez y de hecho lo es, pero que vale la pena reflexionar sobre ello. Os cuento.

El otro día, como muchas otras veces ha pasado en mi trabajo (soy enfermero), cuando alguien se refiere al personal de enfermería, se refiere en general a “las enfermeras”, y en ocasiones, cuando me ven a mí, ha pasado que me han pedido disculpas por referirse a mi como “enfermera” y no como “enfermero”. Y os prometo que esas disculpas no han sido una única vez, sino que muchas veces van ya.

“Bueno, ¿y? No entiendo el problema. Si se equivocan se deberán disculpar, ¿no?”.

Ese es precisamente el problema. A mí no me parece en absoluto un error. Llámeme enfermera si quiere, que a mí no me ofende en absoluto. Como sé que esto puede parecer algo complicado para según quien, lo explicaré.

Tengo súper clara mi heterosexualidad y que soy un tío (varón según fuentes médicas datadas de hace 23 años). Si alguien se refiere a mi como “el enfermero”, genial, ningún problema. Si alguien se refiere a mí y a alguien más como “las enfermeras”, genial. No veo tampoco problema alguno.

“Ya, pero está diciendo que eres una enfermera”.

¿Y? No veo nada de malo en ser enfermera, pues ejerzo la enfermería y no lo veo como algo malo.

¿Lo habéis visto? Exacto.

Las personas que se han disculpado al llamarme a mí y a alguien más “enfermeras” lo hacen como si ser mujer fuese algo despectivo o inferior. No es el oficio por lo que se disculpa, se disculpa por llamar a un chico, con un adjetivo femenino. Por restar virilidad a un hombre mediante un adjetivo femenino.

Ha costado llegar a explicar esto último, pero os lo cuento porque esto se aplica cada día de nuestra vida y no somos conscientes de ello. ¿Os habéis fijado que cuando alguien habla de un plural en femenino, siempre nos llama la atención como algo inaudito? Pondré otro ejemplo, Ana Gabriel de la CUP hablando de “las parlamentarias” en general, término que aúna hombres y mujeres. Obviamente lo dice para mostrarse feminista en sus declaraciones, pero no deja de ser cierto que son necesarias acciones de este tipo.

Y sé que muchas personas piensan que el problema es de la lengua, que es machista, y lo que debemos hacer es imponer normativas lingüísticas para solucionar este desbarajuste. Yo discrepo muchísimo.


La lengua española es genial y no se puede culpar a una pistola, de un asesinato. El problema viene de quien la usa. Y sí, después del mal uso de un arma se puede castigar a esa persona, pero si educamos previamente sobre el mal uso de un arma, este uso no será tal. Del mismo modo, si educamos para usar la lengua española (podría haber dicho “el español”) de forma adecuada, no necesitaremos de normativas que sirvan de parche, y no nos sonará raro llamar “enfermeras” a un grupo con hombres y mujeres. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Respondiendo preguntas anónimas 2

Lectoras y lectores, tengo el buzón de mensajes anónimos repleto de preguntas, sugerencias o trolleadas varias. Todo muy de agradecer, porque sin sus lectores, este blog no se sostiene. Podéis seguir mandando vuestras inquietudes a https://curiouscat.me/OmarHabbab

Vamos al lío. La primera pregunta es interesante. Empieza fuerte la cosa:



“Me encanta tu blog. Punto y aparte. Creo que deberías dejar que a la tía esa de la que hablas, le diesen por el culo ya, que mereces algo mejor. Sinceramente y sin ánimo de ofender a nadie, que la peten, búscate una tía normal y deja a esa que tampoco es para tanto”.

Y hasta aquí la entr…

“¡EH, EH, EH! ¿¡CÓMO QUE “y hasta aquí”!? ¡DE HASTA AQUÍ NADA, QUEREMOS UNA RESPUESTA!”.

Tienes razón querido lector persuasivo. La verdad es que merece una respuesta. Dice que le encanta mi blog. La verdad es que a mí también (el mío). Luego empieza a montarse una película sobre una chica. No sé sobre qué entrada en concreto habla, ni si me conoce en persona, ni tan solo si le he contado algún ápice de mi vida en algún momento. Tampoco creo que su intención fuera que le contestase, dado que no pregunta absolutamente nada y simplemente hace una afirmación. Gracias por el mensaje y el consejo. Lo apunto.

Así que, siguiente pregunta, por favor:

¿Qué opinas de los chicos jóvenes que en un afán de superación personal y a pesar de sus graves problemas, salen en Chatroulette con una flor de peluche de fondo?”.

Sé por quién lo dice, y he de decir que, pese a sus terribles problemas personales, ese pobre chico de la flor de fondo en Chatroulette, ha llegado a la universidad. Mi enhorabuena desde aquí.

Después de esto, pasemos a la siguiente pregunta:

“Hooooola guey, bueno me gustaria haserle una preguntita relasionada con la reciente incorporasion de la omosexualidad a su canal de youtube. ¿seguira usted manteniendo esta faceta de marica en sus videos? Ruego me conteste guey”.

Qué trollaso. Pero la pregunta es interesante. No subo nada a mi canal propio de YouTube desde hace muchos meses ya, y es por una sencilla razón. No me motiva en absoluto. Hacer videos ya no me llena como antes, y por otro lado, escribir el blog sí lo hace pese a que consigo más visitas con un simple vídeo que con todas las entradas de blog que llevo hasta ahora. Simplemente lo puedo achacar a la falta de motivación, y mi propensión a interesarme últimamente por otras cosas. Estoy trabajando, pendiente de empezar un doctorado, y a eso hay que añadir otros hobbys como la Asociación de Debate de la UdG, el cine, la lectura, o este blog.

Quedan solo dos preguntas más. Veamos:

“Omar, segun tu cosmo visión del mundo y tus dotes como predictor... ¿que priorizarias inventar y desarollar?
1ro: màquinas sembradoras/regadoras que funcionan con energia eolica y la gravedad para desplazarse por vertientes de montañas con minimo coste y asi replantar hectareas montañosas quemadas 24/7/365.
O 2ndo un mando a distancia que cuado tocas el boton de la mamada/cunnilingus automaticamente te hace un ranking de las putas/putos mas cercanas a ti y su tarifa de precios (así como que precio tendria que viniera hasta tu localización osi tu fueras al lupanar o piso).
M.C.R.”

Bueno. Por las iniciales ya he deducido quien eres. Verás. La primera propuesta sin duda es más interesante que la segunda. Piensa que para conseguir algo como la segunda idea, solo necesitas descargar Badoo. Espera… ¿Dónde vais, futuros inversores de apps para ligar?

“Nos vamos, que tenemos una cita a ciegas y necesitamos encontrar un bar con Fanta barata, que a este ritmo no llegamos a final de mes”.

Y la última pregunta. Esta es más normal:

“Hola, leo el blog y se echan de menos entradas de política. Mi pregunta es, ¿habrá más entradas de política?”.

La respuesta es sencilla. Sí, habrá más entradas de política. Desde lo de Niza que no he vuelto a escribir una entrada de “Alí Babá, el ISIS y la hipocresía occidental”, y debería. Además, se acercan las terceras elecciones generales en un año y algo dentro de mí empieza a hervir.


Y hasta aquí una nueva entrada de preguntas anónimas. Recordad que podéis seguir enviando vuestras preguntas o inquietudes varias, de forma totalmente anónima si queréis, al siguiente enlace https://curiouscat.me/OmarHabbab

jueves, 22 de septiembre de 2016

Cambiando mi yo: ¿Cómo ser un cabronazo?


Como sabéis los que leísteis la última entrada (y los que no lo hicisteis, ahora os dejo el enlace para que lo hagáis, me espero… ¿Ya? Pues sigo), estoy intentando cambiar mi forma de ser. Habitualmente soy una persona a la que le gusta hacer reír a los demás, que intenta ayudar a quien lo necesita, y desprecia la gente malvada y aprovechada. No obstante, creo que de todo el mundo se puede aprender algo, y esta última semana me la he pasado encerrado en la biblioteca aprendiendo a ser un cabrón desconsiderado. Hay quien estudia una cura contra el cáncer, yo prefiero estudiar cómo ser un cabronazo. Cosas de la vida.

El caso es que hay muchos tutoriales en internet de cómo ser un cabronazo, y hoy os voy a dar una serie de apuntes por si algún día os apetece pasaros al lado oscuro. Tampoco se está tan mal, de hecho, mola más la Estrella de la Muerte que esos planetitas de mierda de la república.

El primer manual que he consultado nos dice que no seamos agradables (saludar y tal), que no respetemos las normas (soy mucho de hacer los STOP como si fuesen cedas), que no seamos educados (a veces no doy las gracias, soy un malote), robar (bueno, una vez me corté abriendo una ampolla de Nolotil en el trabajo y me puse una tirita de ahí, ¿eso cuenta?), miente (yo siempre he sido mucho de mentir, cuando pincho soy de los que dice “tranquilo, si es un momento”), trepar (no se me dan bien las alturas, tendré que trabajar eso), atesora secretos ajenos (eso sí, soy mucho de atesorar secretos), y si tienes pareja, ignórala (hecho, a ver, no tengo, pero si la tuviese me esforzaría en ignorarla solo por seguir el tutorial).

Como veis, voy dando pasos de gigante en mi carrera por ser un cabronazo. Veamos el siguiente tutorial, esta vez sacado de Taringa (fiable por definición).

Hay un párrafo que copiaré textualmente porque me parece genial:
“Batman puede ser un claro ejemplo del hijo de puta anti-héroe, vaya, el recónditamente busca la venganza, y de pasada hace el bien, pero con métodos o técnicas que no son tan heroicas, es decir, un hijo de puta puede ser un anti-héroe porque persigue un fin “loable” pero, para llegar a él, no le importa patear traseros, romper mandíbulas o dejar estériles de un patadón en los huevos a cualquier villano, y eso es ser un hijo de puta, porque la verdadera función de un Héroe es precisamente llevar ante la justicia a los malos con el menor daño posible”.

Me gusta ese tipo de cabrón hijo de puta. Pero sigamos con el artículo de Taringa, que nos sitúa históricamente en el origen de los cabrones hijos de puta:

“En los casos antiguos que antes mencionaba, pues solo se remite al simple abuso: cuando a un cavernícola buena onda le quitaban su pedazo de mamut, que con tanto esfuerzo cazó, pues si es cagante y por ende lo convertiría en un verdadero hijo de puta sediento de venganza, y para acabarla de chingar hambriento”.

Interesante cuanto menos. Pasemos a otro tutorial, esta vezde “wikihow”, portal conocido por explicar cómo hacer cosas (en general).

Nos cuentan tres advertencias al final:
“Si realmente no te gusta la idea de ofender potencialmente o ganarte posibles enemigos, este artículo probablemente no sea para ti.
Probar estas técnicas podría, aun así, meterte en un problema o llevarte a una riña, así que sé cuidadoso con la elección de tus palabras y tus acciones con las personas específicas. Usa tu mejor sentido de juicio en cuanto a la probabilidad de trabajar sin llegar a situaciones muy problemáticas.
Al seguir estos pasos es muy poco probable que tu popularidad mejore. A la gente no le gusta los que tienen el hábito de ser malos e intimidantes”.


No sé yo si es muy buena idea seguir tutoriales de internet para cambiar la forma de ser. Tendré que seguir investigando… 

PD: Al final me lo he pensado mejor y seguiré siendo el mismo de siempre, confiaré en los demás, aunque haya quien se pueda aprovechar o quien me pueda apuñalar por la espalda a la mínima. De pequeño nunca quise ser ni veterinario, ni bombero, ni nada de eso. Me conformo con seguir intentando ser buena persona, y si para ello he de caer en las fauces de la vileza humana, pues nada, a caer y a volverse a levantar. Con 23 años no me debería preocupar equivocarme. Eso sí, intentaré esclarecer el límite entre la bondad y la imbecilidad.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Ha nacido un nuevo Omar


Tenía una entrada de blog lista desde la semana pasada sobre Playground para publicar hoy. Y no la voy a publicar.

Hace tres días escribí otra entrada hablando sobre el 11-S y la diada, y tampoco la voy a publicar de momento.

Imaginad lo meditada que está esta entrada de hoy que he descartado otras dos de interesantes y mucho más preparadas, porque me arde. Un fuego dentro de mí arde quemando tras él todo indicio que en mí había un ser humano con corazón y entrañas, que sufría y se divertía, una persona honrada que ayudaba a quien lo necesitaba sin esperar nada a cambio. Y se acabó. Ha nacido un nuevo Omar.

Hay momentos en la vida para todo, y creo que este de ahora, que tengo 23 años y a dos meses y medio de los 24, es un buen momento para cambiar y empezar a actuar de otra manera. Y lo haré porque si no, nunca mejoraré como persona, o más bien como individuo.

Os cuento porque igual alguien se ha perdido un poco.

“Sí, cuenta, que encima que tenemos que leer tus problemas mentales, esperas que deduzcamos las causas de ellos”.

Yo siempre he sido una persona de reír y hacer bromas. El típico simpático que cuando se cabrea, rara vez, todo el mundo se sorprende porque llama la atención dado que es una actitud extraña en él. A eso hay que añadir que no se me ha dado nunca demasiado bien eso de decir “no” a alguien que pide un favor. Todo viene de cuando era pequeño, apenas tendría 3 años, y mi padre nos daba de comer a mi hermana y a mí al mediodía para llevarnos por la tarde al colegio e irse a trabajar. Pues bien, cuando tardábamos mucho o no queríamos comer, mi padre suplicaba y se inventaba mil y una técnicas para incentivarnos. Una vez, recuerdo que casi llorando nos preguntó que por qué habíamos aprendido antes a decir que no queríamos comer, que decir que sí, que teníamos hambre. Es lo típico que recuerdas de cuando eres muy pequeño porque te marca.

No se me da bien decir que no a alguien que pide algo, y es así porque soy suficientemente tonto como para pensar que, si alguien pide algo, es porque lo necesita y no lo puede hacer solo. Sí, soy muy tonto, porque además no me gusta pedir favores ni ayuda, y cree el ladrón que todos son de su misma condición. Y no.

Se acabó lo que se daba. El otro día un muy buen amigo me abrió los ojos en un momento de desesperación, y me dijo que cambiase, que no se puede decir que sí a todo, y no se puede ayudar a todo el mundo porque la vida está llena de gente aprovechada. Y es verdad, porque, aunque no sea consciente que haya quien se aprovecha de mí, soy consciente que hay quien se aprovecha de los demás, y, por ende, también de mí.

Aprender a decir que no, no te convierte en peor persona, simplemente optimiza las acciones que haces y fomenta la autonomía de los demás. Os pongo un ejemplo. El otro día en el hospital, una mujer autónoma sin problemas físicos, pidió ayuda para acostarse en la cama, a lo que las auxiliaros me vinieron a preguntar si era necesario, y al ir a hablar con la paciente, me di cuenta que no, que no lo necesitaba realmente, que solo quería hablar con alguien, y que, según la paciente, esa era responsabilidad de las auxiliares, ayudarla.

En definitiva y para acabar ya esta entrada, hay tres tipos de gente en la vida. Los que se aprovechan de los demás porque creen que vivir en sociedad tiene sus ventajas y hay que sacar jugo de ello. Los que son aprovechados, pues necesitan a la sociedad y sienten que, si no se aprovechan de ellos, no serán parte de la sociedad y se les marginará como inútiles. Y finalmente los que, ni se aprovechan de los demás, ni dejan que se aprovechen de ellos. ¿Son estos últimos los que peor viven y que menos vida social tienen? Os lo diré en un futuro no muy lejano.


PD: Me encanta cuando la gente se da por aludida sobre mis blogs o creen que hablo de personas en concreto. Significa que lo estoy haciendo realmente bien. Un ejemplo es la entrada La historia [no tan bonita] de amor [no tan ideal]”, que no habla de mi lamentable vida amorosa, sino de una película que os recomiendo, llamada “500 days of Summer”. Así que no hagáis demasiado caso a las cosas que escribo, que se me da muy bien montarme mis películas, y además, difícilmente admitiré alguna semejanza de alguien con algo. La vida no es una obra de ficción, lo lo olvidéis.