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martes, 8 de marzo de 2016

Día internacional de la mujer


Hablemos del día de la mujer y también de esa gente que dice “y por qué no hay día del hombre?”. La verdad es que hay que ser un poco bocazas e ignorante para decir algo así pero bien, hay de todo en la villa del señor y el Darwinismo no era perfecto. 

El día de la mujer se celebra como un día en el que la gente reivindica la igualdad entre hombres y mujeres. Igualdad que también promueve el feminismo. ¿Son entonces los idiotas que dicen estar en contra del feminismo, los que quieren hacer un día del hombre? Analicémoslo. 

  
Este día se instauró en una época en la que la igualdad entre hombres y mujeres era bastante poco real y muy utópica, y ahora pese a que la situación ha cambiado bastante, aún encontramos vestigios de esa época. Me refiero a la época en que la palabra “ama de casa” era más usada que hoy. Esa época en la que lo raro era encontrar a mujeres en puestos empresariales altos, o en gobiernos importantes. 


Pero desde entonces ha llovido mucho y la piedra calcita de la desigualdad de genero se ha ido rompiendo, y no precisamente por el hecho de celebrar un solo día una sola cosa. El día de la mujer no es el día en que abrimos champán y tiramos confeti. El día de la mujer es el día en el que hay que reivindicar más que nunca el papel de la mujer en la sociedad, pero continua siendo necesario hacerlo el resto de año. Y no debería ser así. Con igualdad, no habría día de la mujer, y tampoco haría falta reivindicar nada. 

  
Es precisamente porque no hay igualdad que continua siendo totalmente necesario usar este día como punta de lanza del feminismo. Seria raro que siendo el día de la mujer, y viviendo en una sociedad como en la que vivimos, no fuésemos capaces de comprender algo así. Y comprenderlo quizás sería el primer paso hacia la igualdad. 

  
Y sí. Los que quieren un “día internacional del hombre” me parecen bastante tontos. ¿A vosotros no?

  
"Ah. Pero entonces no hay igualdad".


La igualdad se consigue con el día a día, y no por un solo día de publicar cosas bonitas en el FB. 


Y por cierto. Si queréis entrar más en un debate inteligente y no solo en bobadas de si hay que celebrar el día internacional del hombre, podríamos analizar si lo que necesita la sociedad es "igualdad de género" o "equidad de género". La equidad implicaría en ocasiones la discriminación positiva a favor de la mujer, cosa que podría servir de argumento a la gente machista o masculinista. En cambio la igualdad parte del hecho que somos iguales y debemos tener las mismas oportunidades independientemente de nuestro género (cosa también bastante curiosa porque si tenemos las mismas oportunidades pese al género, no necesariamente las tendríamos de igual modo según el estatus social, y eso nos llevaría a otro debate aun más intrincado).

En definitiva. Que la igualdad de género es bien. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

Un día nuevo, una historia nueva.

Hay días en los que mejor no levantarse de la cama. Por otro lado hay días en los que parece que somos capaces de convertir en oro todo lo que tocamos. La cuestión es, ¿cómo podemos ser capaces de saber qué día será de una manera y qué día será de otra? La respuesta es sencilla e imagino que todos la conocéis. No hay manera de saberlo. De hecho esa es la gracia de vivir. Esa incógnita de no saber qué va a pasar. El principio de incertidumbre es lo que da emoción a la física cuántica. 

De pequeño me preguntaba por qué no me podían pasar todas las cosas buenas que les pasaban a los niños en la tele. Imaginaba que la vida del resto de niños era fan molona como la de los críos de las series, y que no era muy afortunado en según que cosas, pero que por otro lado, tener unos padres que te quieran y un plato caliente en la mesa no es algo que tuviese todo el mundo. De pequeño me pregunté muchas veces el por qué de estas diferencias entre lo que se ve en los medios y la realidad.

Ya de mayor veo que la sociedad, estando polarizada entre ricos y pobres, siempre tiende a confundir quién está en un polo y quién en el otro, porque nos gusta mucho ostentar poder y aparentar ser felices pese a que no lo seamos. Algo así pasa en las series de televisión, donde se magnifica la vida de la gente con problemas comunes y banales con solución. En cambio, en ocasiones en la vida no hay solución a nuestros problemas, y si educamos a nuestros hijos con una utopía televisiva de sociedad, no los preparamos precisamente para afrontar los problemas del día a día.

Pero volvamos al tema principal. Hay días en los que todo va de lujo,  y otros en los que solo falta que llueva, te pille sin paraguas y andando dirección al trabajo o a la escuela. Y un mal día no ha de hacernos infelices. Todos tenemos malos días, y todos tenemos baches en la vida. Unos más graves que otros, a unos les damos más importancia que a otros. El caso es que, si no somos capaces de entender que un día malo no existe más que en nuestra mente, y que los días buenos o malos no existen, no seremos nunca felices y nuestra felicidad se verá reducida a una realidad falaz sujeta a una versión del mundo ficticia.

Aunque las cosas te vayan mal, no es motivo para dejar de hacer las cosas que haces. Al revés. Es el momento para seguir con ello y mejorar para que todo vaya mejor.

Un día en la cama es un día perdido.


Un día malo es un día que has aprendido.

No aprender de un día malo es de fracasados.