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miércoles, 28 de diciembre de 2016

Crónica de una mente suicida


Suena el despertador. Y, ¿para qué?

Toca levantarse, pero, ¿para qué?

El mundo sigue siendo la misma basura infecta de siempre, pase un día, otro, u otro más. Siempre el mismo martilleo, siempre la misma tortura. Todo sigue siendo un caos previsible del que no se puede escapar. ¿O sí?

Me levanto y busco las zapatillas. Un pie no entra a la primera. Buen presagio de cómo va a ir el día.
La ducha fría por el calentador estropeado, un desayuno simple, y a trabajar. La misma rutina día tras día, salvo los fines de semana. Esos se resumen en salir de la cama y volver a entrar en ella. Sin pareja, con escasa familia, y menos amigos que los dedos de una mano.

Trabajo, y cuando más trabajo, más me doy cuenta que esto no es lo mío. Papeleo, números, letras, siempre las mismas caras insípidas, siempre los mismos chistes sin gracia. Todo siempre igual.

Sales con los amigos y las fiestas ya no son lo de antes. La gente bebiendo para olvidar que la vida es aburrida y nada de lo que hacen les llena por dentro. Siempre la misma serenata triste que acompaña sus falsas sonrisas. Todo se mueve a cámara lenta mientras pierden su vida creyendo que se divierten. Todo igual.

Voy por la calle y ya no veo árboles. Veo palos donde colgarme. Ya no veo vasos de vidrio. Veo cristales para cortarme las venas. Ya no veo grandes edificios. Veo pisos desde donde saltar. 

“¡Oh, hola!”

Oigo una vocecilla.

“No soy una vocecilla, soy tu hado madrino, me llamo Omar”.

Debo estar experimentando algún tipo de trastorno que me produce alucinosis.

“No creas, ¿recuerdas el blog ese que leías cuando eras un simple estudiante y con el que te asfixiabas literalmente de la risa?”

¿Se referirá al blog ese que hablaba de sandeces cada semana escrito por un loco egocéntrico que hacía chistes malos?

“Sí, ese... Tampoco eran tan malos... Bueno, pues digamos que de tanto leer entradas acabaste afectado mentalmente, y de algún modo, te inseminaron el cerebro, hasta que nací yo”.

¿¡Me inseminaron el cerebro!? Ahora sí que alucino.

“No, ¡qué va! ¿No has visto Black Mirror? Pues algo así pero en plan cutrón”.

¿Y qué pretendes vocecilla?

“Te digo que soy tu hado madrino, si quieres imaginarme, ponme la cara de Omar, y un cuerpo de hada, con sus alas y su barita. E intenta no reír”.

Vale, ¿qué pretendes hado madrino?

“Pues evitar que te mates. Porque tu vida vale más de lo que tú crees para amargarte como lo haces”.

No me amargo yo, me amarga la vida.

“La vida es así, llena de luz, llena de color…”

¿Vas a estar ahí mucho tiempo?

“Lo justo y necesario. Cuando me necesites y para lo que me requieras. Aquí estaré para velar por ti”.

¿Entonces todo me empezará a ir bien?

“No te engañes, las cosas seguirán yendo como hasta ahora a no ser que cambies tú. Yo solo estaré para evitar que te hagas daño, porque recuerda que el peor de los enemigos habita dentro de nosotros, y si le dejamos vía libre, será cuando habremos caído en sus fauces. Y créeme, siempre nos quedan demasiadas cosas bellas por vivir, y nunca merece la pena dejar de hacerlo solo para evitarse sufrir”.

¿¡Cómo le puedes decir eso a alguien que lo ha perdido todo!?


“Precisamente porqué lo has perdido todo, es que lo tienes todo por ganar”.



--Lo sé, la foto era totalmente innecesaria--

miércoles, 13 de abril de 2016

Tips para Ana y Mía. El drama silenciado



Vivimos en la era de la comunicación y estamos incomunicados, siendo así inconscientes de lo que pasa en nuestro alrededor, de los dramas, los problemas de nuestros vecinos y las vidas de nuestros allegados más allá de lo que nos muestran.
Dicho esto, os muestro un vídeo:

Este espeluznante vídeo que acabamos de ver es uno más de los vídeos sobre “Ana y Mía” (Anorexia y Bulimia) que podemos encontrar en YouTube. Básicamente lo que podemos encontrar en su mayoría, son vídeos con consejos sobre cómo ser anoréxica o bulímica, cosa que obviamos como algo ilegal a más no poder, pero que sigue ahí, como la pornografía infantil, los ciber-acosadores, etc.
Pero no estamos aquí para hablar de todos los males de internet, porque ya hay gente que se dedica a perseguirlos y denunciarlos a las autoridades. Ya existen héroes anónimos en internet que dedican su tiempo libre a cazar a ese tipo de plagas, peses a que son pocos y en ocasiones no cuentan con suficiente apoyo gubernamental.

El caso del que vengo hablar es el de “Ana y Mía”. ¿Cómo puede ser que un portal como YouTube tolere que existan canales como el que hemos visto anteriormente, con una cantidad de suscriptores remarcable y que sin duda logran repercusión mediática?

“Bueno, la libertad de expresión… Ya… Tal…”.

¿Quién con dos dedos de frente permite que existan vídeos en su portal que dan consejos para enfermar de algo que puede llevar a la muerte, y luego se dedica a censurar vídeos que muestran relativa desnudez, o simplemente dicen palabras malsonantes?

No son pocos los canales que nos muestran vídeos de este tipo:

-          “Anorexic Crazy” https://www.youtube.com/channel/UCS4xftzk49Oz7PAHQVjXBBA/feed
-          “Pretty Dolls”: https://www.youtube.com/channel/UCGYt9lEiVRzBti6f7WE2e_A/feed

Y así podría seguir horas y horas desgranando los canales favoritos de cada una de las anteriores referencias hasta esquematizar un entramado de canales cuyos vídeos repugnarían a muchos.

“Vale Omar, ¿qué pretendes con esta entrada?”.

Os explico. El objetivo de esto no humillar a la gente que ve este tipo de vídeos, ni denunciarlos a las autoridades, ni tan solo decirles que lo que hacen está mal. No creo en el aprendizaje de ese modo. Lo que realmente pretendo es que veáis que, internet es muy grande. Demasiado. Y no es un lugar seguro para gente que no se cuestiona las cosas.

Lo que quieren las personas que realizan esos vídeos son dos cosas. La primera, hacer que más gente tenga el mismo problema que ellas, siguiendo el principio de “mal de muchos, consuelo de tontos”. Para eso se aprovechan de los valores preconcebidos de la sociedad por los cuales una princesa ha de ser delgada y cuanto más delgada, mejor (véase el ejemplo de Barbie).

La segunda intención es llamar la atención y sentirse el centro de algo, que la gente la siga y claro, como la otra gente le valora positivamente, ellas también se valorarán así. Son personas sin autoestima, y sin autoestima seguirán hasta que no se den cuenta del verdadero valor de los seres humanos, que trasciende lo visual.

Para concluir me gustaría acabar con una reflexión. La solución no es cerrar esos canales. La solución puede pasar por borrar vídeos, pero los canales no deben ser cerrados. Esos canales han de servir como nexo para llegar a la gente con esos problemas en concreto, y crear ahí contenido para girar la tortilla y explicarles que los consejos ahí aportados no son los adecuados.

Dicho esto, os invito a opinar sobre el tema.