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jueves, 8 de junio de 2017

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental IX

No pensaba que fuese a tardar tan poco en hacer otra entrada de estas, y mira tú por donde, que ya toca hacer una nueva.



A esto hay que añadir los coletazos que da un pescado sin cabeza como es el ISIS, hoy por hoy, en Europa, como en el atentado de Londres de la semana pasada, y Afganistán, así como tantos otros en Siria e Irak, pero como son países en guerra, pues tampoco nos llama tanto la atención que muera gente, no sé, no me pidáis que me meta en la mente del colectivo occidental, que además, es diverso.

La cosa es que, además, algo importante está pasando en el golfo pérsico, y poco se está hablando de ello para la relevancia que puede llegar a tener para todo el mundo. 


Pongámonos en situación.


El golfo pérsico engloba desde Irán, Arabia, Omán, Emiratos Árabes, Qatar, Bahréin, Kuwait, e Irak. En la zona, también podemos encontrar, como vecinos, Egipto, Siria, Israel, Jordania, Líbano, Afganistán… Una zona, como vemos, que es recordada sobre todo por los conflictos que ha habido en los últimos veinte o treinta años.

Israel es el esquimal en el desierto de la zona, la pieza que no encaja en un puzzle en el que, teóricamente, estaría compuesto por países de mayoría musulmana, pero como hemos visto tantas otras veces, incluso en el islam, existen diversas divisiones, que, a su vez, están en conflicto. Por lo que a alianzas se refiere, Egipto, Arabia, Qatar, Emiratos Árabes y Bahréin, formaban una alianza como musulmanes sunitas. En cambio, veíamos a Irán, un poco alejada del grupo, junto a Irak (con mayoría poblacional Chiita (que fue perseguida por Sadam Hussein, aliado de Arabia Saudí)), y Siria, que, si bien tiene mayoría Sunita en la población, pese a que también en su caso, siempre ha sido muy diversa, el gobierno es Chiita.

Así pues, en la Guerra Civil siria, el aliado del gobierno era Irán, y los aliados de los que lo querían derrocar, y financiando las armas de estos, encontrábamos a Arabia Saudí, Qatar, Bahréin, o Emiratos Árabes. Sí, financiando al ISIS y Al Nusra.

Entonces, ¿qué demonios hace Arabia Saudí, promoviendo ahora la desconexión con Qatar, y denunciándolos como mecenas del terrorismo? Todo tiene una explicación razonable, y es que no ha sido en un momento y lugar al azar.

No hace muchas semanas, nuestro amigo Donald Trump visitaba al Rey de Arabia. En esa reunión que mantuvieron antes que el bueno de Donnie se fuese a Israel, se trataron muchos temas, entre los cuales, el conflicto de Israel con Irán, el precio del petróleo (árabe), y cómo no, el precio del gas (qatarí).

Dicho de otro modo, la estrategia es obvia a más no poder.

-          Primero, hackear los medios de comunicación qataríes para difundir noticias falsas que sirviesen como excusa para cortar relaciones.

-          Segundo, aislar Qatar física y económicamente. Con ese ahogo se consigue una bajada del precio del gas, que, a su vez, perjudica a Rusia e Irán.

-          Tercero, con los anteriores puntos, Arabia se asegura el monopolio de la competitividad energética de la zona, se limpia las manos en lo referente a la financiación de Estado Islámico, y a su vez, guiña el ojo a Israel para desvincularse de Irán.

Es una estrategia muy simple y efectiva si nos paramos a pensar en la imagen que se tiene esos países en occidente. La mayoría de gente no tiene ni idea de la división política de la zona, ni de los tipos de gobierno que hay. Además, el cambio de Rey que próximamente tendrá lugar en Arabia, puede servir a Estados Unidos para acabar de afianzar su alianza con el mayor importador de armas de la zona.



Así está la cosa. Realmente está todo muy y muy interesante, y pese a que espero que no lleguen a las manos, realmente unos regímenes monárquicos y absolutistas como los que tienen ahí, ya sería hora que cayesen. Claro que, tampoco es algo deseable al cien por cien, viendo lo que sucede cuando hay cambios políticos en la región…

viernes, 16 de diciembre de 2016

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental VII


“No me lo puedo creer. ¡El “Blog políticamente correcto de Omar Habbab” habla de política con su nueva entrada sobre oriente próximo!”.

Para los nuevos, os dejo la 1era, 2da, 3era, 4arta, 5ta, y 6ta entradas previas. Después de leer cada una de ellas, podemos rememorar la historia del conflicto sirio y la formación del ISIS. Pero dicho esto, vayamos al ajo, que quedan muchas cosas que comentar.

En la última entrada hablé de la pérdida de territorio por parte del ISIS, de su pérdida de poder militar, y de su próxima derrota, además del atentado de Orlando, y el de Turquía (que sucedió antes del presunto golpe de estado a Erdogan).

Para hacer un resumen rápido, diré que mientras yo publicaba cosas sobre el amor, el mundo era un caos. Los atentados de Niza, la detención del cabeza de los atentados de París, la parcial recuperación por parte del ejército iraquí de Mosul, o la total recuperación por parte del ejército sirio, de Alepo. Todo eso, en… ¿cinco meses? Impresionante. Qué rápido pasa el tiempo.

Pues sí, todo sigue hecho una mierda un caos. Es imposible no asquearse por semejante panorama, y preguntarse si realmente vale la pena seguir confiando en una humanidad que sigue mirándose el ombligo mientras en la cuna de la civilización se matan a bombazos. Para colmo, la gente en Facebook comparte vídeos de gente pidiendo socorro, sin ni tan solo tener idea de cómo va el conflicto, cómo está avanzando y qué queda por delante.

Os cuento yo, que tengo más conocimiento probablemente que vosotros en el tema (por desgracia para mí, que tengo familia ahí). Alepo está dividida ahora mismo, y mientras aún quedan rebeldes atrincherados en la ciudad, la mayoría se han replegado a poblaciones del norte, en su conexión con el aeropuerto. Es ahí donde se espera que se acaben disputando las batallas finales de Alepo, pese a lo que os puedan vender de los medios. Ya sé que en algunos lugares dicen que se está bombardeando el este, y blablabla. Sí, sí, pero eso es ahora. La semana que viene Alepo estará totalmente controlada por el gobierno y su objetivo será perseguir los rebeldes al norte (mirarán de escapar a la frontera con Turquía), y la ciudad de Idlib, donde existe otro punto clave de rebeldes. En esta última ciudad, la batalla se prevé más corta, pues el terreno es menor, y el siguiente objetivo serían Palmira, algunas poblaciones cercanas a Damasco, y finalmente Raqqa.

Además esta última semana ha habido un atentado cerca del estadio del Besiktas en Turquía, una bomba en una iglesia de Egipto, y la pérdida de la ciudad histórica de Palmira, en Siria, reconquistada por el ISIS. 

Pero, ¿por qué hacer una nueva entrada?

El otro día asistí a una conferencia que hacía un reportero de origen vasco, que trabajaba en Venezuela, para una cadena de televisión rusa. El libro iba sobre Bashar Al Assad, y se pasó toda la conferencia alabando su figura. De hecho, lo calificó como “héroe”, a lo que yo, que había pedido la palabra como habitualmente hago en todas las conferencias (solo para tocar las narices), le dije “no considero que Bashar sea un héroe” y todo el mundo se giró de forma alarmante. En aquellas milésimas de segundo, sentí mi vida peligrar. Os lo juro.

Por suerte, mi discurso ya estaba planeado, y dotándome de las artes más maquiavélicas, tejí un entramado de artimañas lingüísticas que ganó la opinión pública con un “creo que los verdaderos héroes son las personas que siguen en Siria pese a todo, intentando hacer su día a día con lo que pueden y como pueden”.


Sinceramente, no dije nada que no pensase. De hecho, cuando salí de la conferencia con la que había ido con un buen amigo, estuve reiterando hasta el punto de hacerme pesado, lo inconsciente que era ir a un sitio así, lleno de jóvenes desnutridos de ideas, y soltar algo como “Bashar es un héroe”.

Mi opinión política es la siguiente. Todo eso del “Welcome refugees” es postureo político que queda genial para ganar elecciones. Lo malo es que acoger refugiados no es la solución. De hecho, no es más que poner un parche a una chaqueta, que está rota, además está también en llamas, y se va precipitando desde un avión a 2000 metros de altura sobre un mar de ácido.

La verdadera solución está en arreglar Siria, y la imparcialidad de occidente no ayuda nada. Se armó a rebeldes para derrocar Al Assad, se inició una guerra encubierta entre títeres de EEUU y Rusia, y ahora se pretende que sea la sociedad siria la que sea estigmatizada como “los refugee”. Como medio-sirio, me duele el corazón.


Dicho esto, y como no podía ser de otro modo. ¡HABLEMOS DEL ISIS, QUE ES A LO QUE HEMOS VENIDO! 


Además que solo le queda parte de Mosul y Raqqa entera (o loque queda de ella), últimamente está muy taimada la situación por lo que atentados se refiere. Y que siga así, más allá de lo que puedan amenazar. Ya sabemos que “perroladrador, poco mordedor”.


De todos modos, todo apunta a que, una vez el ejército sirio de Bashar Al Assad, haya recuperado Alepo, probablemente focalicen más esfuerzos en Raqqa. Además, cuentan con la ayuda de los bombarderos rusos. Que sí, que matan inocentes, pero no sé si es más selectiva una bomba de un avión, o un coche bomba de un terrorista. 



PD: Uf, siempre me queda mal sabor de boca al hacer una entrada de esta saga. Creo que voy a intentar acabar de forma más amena y entretenida… 







viernes, 22 de julio de 2016

Erdogan, el niño astuto del recreo

Para empezar, quisiera hacer hincapié en el respeto que guardo hacia la democracia turca y su máximo representante, el señor Erdogan. Este blog no pretende desestabilizar el gobierno turco ni mofarme de la imagen del presidente.

(juas)

Con esta primera frase me cubro las espaldas de posibles represalias hacia mi persona, y más si algún día pretendo viajar a Turquía, por… vete tú a saber. Igual me apetece comer alguno de los manjares típicos de Turquía. Más allá de los kebabs me refiero.

El caso es que hoy vengo a hablar de lo que ha pasado en Turquía. Sé que debería hacer otra parte de la sección “Ali Babá, el ISIS y la indiferencia occidental”, pero eso ya lo dejo para otra semana. Tengo muchísimas ganas de escribir sobre lo de Turquía.

Os cuento la historia. Estaba yo con unos colegas hablando por Skype y mirando cierta web de vídeos “curiosos” (por llamarlos de alguna manera (como habrá gente mal pensada, no son porno 
(¿Tan infantil creéis que soy? Si fuese porno lo diría sin tapujos), a lo que iba), a lo que iba), cuando de pronto nos enteramos de lo de Turquía, empezamos a buscar enlaces en directo de las noticias de ahí, y nos pasamos la noche mirando cómo se desarrollaba todo el acontecimiento. Mientras uno decía que eso era historia, el otro iba a por agua y yo me echaba unas risas. Cosas mías.

Había gente en Twitter súper consternada por el golpe de estado, pensando que cómo podía ser que una democracia tan próxima a las europeas pudiese caer a manos de su ejército de ese modo en una sola noche. Súper afectados todos, terrible.

A ver, sinceramente. A mí me hizo mucha gracia todo, pero porque conozco el panorama político turco y sé que todo ha sido una pantomima. ¿Quién lo ha orquestado? No seré yo quien lo diga, pero si después del presunto golpe de estado, encarcelan no solo militares, sino también jueces, policía, profesores, periodistas… Pues no sé. Llámame loco, pero igual es que a alguien le sobraba esa gente antes de organizar el golpe de estado.

“¿Estás insinuando que ha sido el mismo Erdogan?”.

Supongamos que estamos en un colegio, y que un niño, llamémoslo… no sé… ¿Carlos? No, mejor Recip. Pues supongamos que ese chico la lía muy fuerte, del nivel de robar el almuerzo de todos sus compañeros, poner petardos en los WC, o tirar sillas por la ventana (cosas típicas de mi instituto, no os asustéis). Pues para evitar que le echen las culpas, el chico se inventa otra cosa para hacerse la víctima, no sé, se tira por las escaleras y se fractura algo. Al reñirlo la profesora por robar el almuerzo, explotar un WC o tirar una silla por la ventana de un 3er piso, y verlo con su yesito en la pierna, la compasión haría que no le castigase.

“¿Cómo va a ser el pobre Recip culpable de todo esto, si está mal herido? Pobre…”.

Pues imaginad que el bueno de Recip es presidente de un país llamado Turquía, que la ha liado muchísimo, ha petado aviones rusos, ha vuelto a comerciar con Israel ganándose así la antipatía de sus votantes más religiosos, y además está recibiendo refugiados cada día, a los que trata de forma infrahumana, por no hablar de los bombardeos a los kurdos, claro. Está claro que no hay escaleras suficientemente grandes por dónde tirarse para tapar eso. La única solución es…

“¿Montar un golpe de estado?”.


No hombre, no… ¿Cómo va a montar un golpe de estado en el que mueren civiles, policía y militares, no muere ningún político y además, después le sirve de justificación para implantar la pena de muerte, deshacerse de los que se le oponen en la sociedad, conseguir controlar los poderes legislativo, judicial y ejecutivo, y además ganar el apoyo de los que lo habían dejado de seguir? No, por dios. ¿Qué sandez es esa?

PD: Me gusta dramatizar lo que pasaba en mi instituto. No saltaban sillas de las ventanas, sí estuches. No explotaban retretes, pero sí bolis. No se robaba el almuer... bueno, eso sí. Pero no el de toda la clase. No eran tan eficaces. 

lunes, 4 de julio de 2016

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental VI

Esta semana toca hacer la sexta parte de estas entradas relacionadas con el DAESH o el autodenominado “Estado Islámico” porque han pasado muchas cosas que merece la pena mencionar. Siempre digo lo mismo, pero ojalá no tuviese que escribir más sobre el tema, pero vamos, que ninguna noticia relacionada con este grupo de infraseres merece más relevancia que otra principalmente porque todo lo que estos anormales hacen es matar, violar, mutilar y torturar a humanos, ya sean hombres, mujeres, niños, cristianos, musulmanes, judíos, chiitas o sunnitas.

Podríamos empezar hablando del terrorista de Orlando que entró a un recinto festivo donde habituaba gente gay, y masacró a todo ser viviente en nombre del ISIS, pero eso en definitiva solo es un ataque terrorista más de la larga lista que han sucedido desde los atentados en París, aunque en la prensa no se haga difusión porque claro, la mayoría pasan en Siria o Irak, y ahí apenas nos importa a los occidentales, ¿no?

El atentado de Orlando fue perpetrado por un terrorista con el pretexto que la gente gay es pecadora y por lo tanto han de morir, pero ¿no somos acaso todos pecadores a ojos del ISIS? ¿Qué tipo de argumento es ese? Pues muy sencillo. Es el argumento del terror. Dice entre líneas “temednos cada segundo de vuestra vida, pues cada detalle insignificante de vuestro día a día puede ser destruido por gente como nosotros”. Esa es la idea de atacar colectivos como el gay, el judío, revistas como la de Charlie Hebdo, o discotecas como la Bataclan. Y está llegando el mensaje a la sociedad. Prueba de ello es el surgimiento de fuerzas de extrema derecha en Europa, el Brexit, o el olvido que hay ahora en los medios de comunicación en referencia a los refugiados.

“Sí, se ve que cada vez está menos de moda”

Pero hablemos de más atentados. El ISIS ha atacado Turquía unas cuantas veces en lo que va de año, con más de doscientas víctimas mortales. Claro que Turquía no es un país de la Unión Europea, y como mucho se puede resentir el precio del kebab. No pasa nada, ya están acostumbrados.

“Pero ¿¡qué!? ¡SÍ SON VIDAS HUMANAS!”

También ha habido un par de atentados con coche bomba en Siria, pero bueno, esos están en guerra. Nada nada, pasa página del diario, que el deporte lo ponen al final y hoy hablan de fichajes.

“Esto es una broma de muy mal gusto Omar, no todos somos así…”

Ah, mira, en las noticias han dicho no sé qué de un atentado con coche bomba en un mercado de Bagdad, ciento y pico muertos. Ostras, y Del Bosque y Casillas peleados, eso sí que me interesa.

“Cuánto cinismo…”

Perdonad mis comentarios asquerosamente deleznables. Os voy a hacer una pequeña sinopsis de por qué el ISIS está atacando de ese modo y causando los muertos que causa en zonas céntricas de ciudades muy pobladas. De hecho, supongo que con deciros un par de frases, entenderéis el motivo.
Al autodenominado Estado Islámico le quedan los días contados. Con la recuperación de Faluya, el ISIS se ve acorralado en Mosul, y en territorio sirio, solo le queda el bastión de Raqqa, y zonas del norte en su conexión con las afueras de Alepo. Imaginad como han de estar de desesperados, que dicen haber atacado una mezquita de Arabia Saudí (uno de sus presuntos aliados o si más no, no enemigos) en la víspera del último día del Ramadán. Y su objetivo no es solo matar, sino crear el caos y el terror. Otro ejemplo es el atentado en el aeropuerto de Estambul el día después de que Turquía e Israel reabriesen negociaciones comerciales, y el día antes que Turquía las reabriese también con Rusia.

Claro que todo esto no lo encontraréis en las noticias. Vamos al fútbol que es lo que interesa.

Nota 1: Escribo esto la noche antes de publicar la entrada. Se ve que una comisión de investigación británica ha concluido que resulta que no había suficientes motivos para invadir Irak matando a centenares de miles de iraquies. Más o menos 15 años después, y cuando aún son visibles los estragos de esa guerra, tanto ahí como en todo el mundo con actos terroristas, y la cárcel de Guantanamo donde se encarcelaron iraquies, sigue abierta. Centenares de miles de muertos. Centenares de miles de personas muertas. Bush, Aznar y Blair. 


martes, 22 de marzo de 2016

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental V


Lamentablemente toca volver a hacer una entrada en esta serie de blogs sobre el conflicto en el próximo oriente, y probablemente, por desgracia tocará volver a hacer más de estas entradas en el futuro, incluso si fuesen buenas noticias.

El caso es que, actualmente estamos en un clima bastante crispado y tenemos ante nosotros un círculo que se retroalimenta, pero vamos por pasos que os lo voy a explicar lentamente.

Conocemos que, en Siria e Irak, un grupo terrorista llamado “DAESH” ha ocupado un territorio y lo ha hecho llamar “Estado Islámico”. Estos terroristas, en nombre de Dios y manipulando a su antojo textos de hace siglos, cometen atrocidades de las que muchas personas huyen. A esas personas se añaden las que huyen de la guerra civil siria (a raíz de la “primavera árabe” de la que hablé en el primer episodio de esta serie de blogs), y también de Afganistán y los talibanes. Y cuando digo “huyen”, me refiero a que escapan con lo primero que agarran de su casa, se pegan centenares de kilómetros a pie, otros tantos en bus, etc. Muchas veces arriesgan sus vidas para llegar a un campo de concentración de inmigrantes embarrado donde la lluvia encharca todo.

Por nuestra parte, los europeos no los queremos aquí. Ni en un campo de concentración, ni en las calles. Somos así de guapos todos, que los refugiados ensucian mucho la imagen de nuestro país, además que cometen muchos delitos y nuestro país es católico de siempre, como van a venir estos musulmanes moros a invadirnos no hombre no que dices que no me da la gana un Cid hace falta ya está bien encima les pagamos toma ya estamos pagando su comida y sus mantas que rabia que trabajen hombre vienen a quitarnos el trabajoblablablabla.

“Me siento reflejado en algunas de esas cosas que has dicho”.

Mal por ti, voz cursiva. Pero iremos desgranando la situación poco a poco.

A este coctel, añadiremos que Europa decidió pagar a Turquía para que se quedase con los refugiados, que Turquía por su parte se dedica a bombardear al ejercito kurdo en posiciones de Siria e Irak, es decir, que Europa está pagando las bombas que Turquía lanza a los kurdos.

Unos kurdos que están luchando contra el DAESH, es decir, contra el causante de todo. Así pues, Turquía está ayudando al DAESH cuando se carga a sus enemigos, y Europa está financiando a Turquía para que haga esto, a cambio de que se quede con los refugiados.

Pero por si fuera poco, dos días después de la detención del cerebro de los atentados en París, Salah Abdeslam, Bélgica, lugar de la detención del terrorista, sufre su peor atentado terrorista con más de treinta víctimas mortales y cientos de heridos. Que dices, “¿no se habían preparado para evitar posibles represalias?”. Ni idea, my friend.

Pero añadamos más leña al fuego. Los partidos de la extrema derecha tienen la excusa perfecta para alimentar la islamofobia creciente a raíz del éxodo de refugiados, con la excusa que son terroristas, o pueden serlo, y que mejor no tenerlos aquí. La clave de esto la encontramos en Twitter, donde encontrábamos el “Trending Topic” (tendencia destacada) #StopIslam, con mensajes xenófobos y bastante racistas. Que no pasa nada, eh. Cada uno con sus problemas psicológicos y su falta de cariño.

“A mí no me gustan tus blogs y no por eso hago “trendins topis” de esos contra ti”.

Pero pensemos en el círculo. Los refugiados huyen de las atrocidades del DAESH a Europa. En Europa se encuentran las puertas de los gobiernos cerradas, y los expulsan a Turquía. Turquía quiere dinerito para tenerlos concentrados en barrizales (porque claro, no los vayas a poner en un sitio donde se sientan estables y seguros, que luego se sentirán humanos). Con ese dinerito, aprovecha y compra bombas a… no sé… ¿Estados Unidos? Para matar kurdos mientras estos luchan contra el DAESH. Así el DAESH no encuentra oposición a su paso, y ocupa territorios. La gente huye a Latakia (ciudad portuaria de Siria) por ejemplo, pillan un barco y se van a Grecia. Ahí son deportados a Turquía. Esta recibirá dinerito…

Mientras, recordemos que los autores de los atentados son europeos, con pasaporte europeo y vida europea. Son gente como tú, querido lector, y como yo (bueno, como yo no, olviden eso agentes del CNI). No son refugiados. Su problema fue otro, concretamente el de no sentirse parte de una sociedad que no les reconocía como parte de esa sociedad. Redundante, lo sé. Toda la entrada habla de redundancias.


En definitiva. Como veis, el conflicto cada vez se complica más. Casi que la única noticia positiva que podemos sacar de todo esto es el alto al fuego que hay en Siria por el momento, y que cuelga de un hilo. A ver qué acaba pasando… 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental IV

En anteriores episodios…

Os he contado ya la historia del conflicto en Siria y Oriente Próximo, os he explicado las causas de la creación del ISIS e incluso os he susurrado antes que nadie quién era el mecenas del ahora llamado DAESH (va por modas esto).

Ante los atentados de París y la situación de alarma que vive ahora Europa, en la que muchos ciudadanos, sean de la cultura o religión que sean, viven con temor de ser la próxima víctima del ISIS, me veo en la obligación de explicaros cómo ha avanzado la cosa. Ya sabéis que yo me basaré en hemeroteca, y que si alguien quiere otro tipo de noticias, para eso tenemos a JL en YouTube, que seguro habrá encontrado alguna relación entre los reptilianos y el ISIS.

Volviendo al tema, nadie habla del drama sirio si no hay un atentado en occidente, o como mínimo la prensa lo ignora de forma escandalosa, superponiendo el peinado de Ramos a las muertes de civiles (seres humanos como el que escribe esto o tú que lo lees) día a día, en la otra costa del mismo Mediterráneo donde muchos veraneamos.


Hago una puntualización. Cuando digo “dividido entre los partidarios” me refiero a que unos pocos tienen el poder, y los otros bajan la cabeza, dicen “sí” a todo, y si no es así, acaban con su vida, sueños, aspiraciones, rutina, estudios, esfuerzos, etc. de un balazo. Todo esto se acaba cuando matan un joven francés en la discoteca “Bataclan”, o cuando matan a un joven sirio mientras va a comprar la ración de pan que sustentará a su familia toda la semana las pocas horas al día que no hay fuego cruzado en las calles.

A nosotros, occidentales, nos molesta que los chicos franceses cometan atentados aquí, cunde el pánico unos días y mucha gente piensa “estos moros son todos unos violentos asesinos”, pero imaginad qué deben pensar ahí cuando un francés va a su país a matarlos. Igual piensan “estos franceses son todos unos violentos asesinos”.

Entonces, ¿somos iguales?

Volvamos a la guerra. Se plantean muchas maneras de enfocar ahora el conflicto. En Francia, los Reyes (presidente, primer ministro, etc. que tienen un poder absolutista ahora mismo en estado de excepción), hablan ya de guerra abierta (curiosamente cuando ya llevan meses bombardeando Siria). Además, este viernes se celebra una cumbre de ministros de interior para abordar el tema y ver si se va a cambiar el tipo de actuación en Siria.

Tres posibilidades se abren ante los políticos (y digo políticos porqué a la población mundana solo nos queda recibir los balazos que se pierdan en el conflicto y acrecentar el número de víctimas para que algún día se estudie la cifra y nuestros nietos se lleven las manos a la cabeza en clase de historia).
 
La primera posibilidad es la una intervención militar terrestre de los ejércitos implicados en el tema. Yo la descarto, pues EEUU y las potencias europeas se han posicionado claramente en contra de enviar soldados al terreno después del desastre de Irak y Afganistán.

La segunda es seguir bombardeando como hasta ahora, cosa que bueno... Es como intentar apagar un fuego con un lanzallamas. Matas a gente inocente, y al final les estás dando argumentos para ganar más adeptos. 

La tercera es cooperar con los ejércitos de la zona, opción muy y muy compleja, y a la que se han negado Francia hasta ahora. No hace mucho Kerry dijo que la única opción que quedaba era la de trabajar junto Al Assad, visión que Rusia e Irán siempre han tenido. No obstante, Al Assad no es ningún santo, y apoyarle sin acordar un arreglito “democrático” para echarlo de su puesto, no es fruto de buen gusto para Francia, que desde el principio apoyó a los rebeldes sirios. Además, una parte de la población se ha posicionado en contra de Al Assad desde el principio del conflicto, cosa que lo ha dificultado todo.


“Yo sí. Y que el dinero que das a la gente que pide limosna, se lo gastan en drogas siempre y todos ellos”.

Por si fuera poco, a sus fuentes de recursos hay que añadir las donaciones árabes, qataries, y de (no me sé el gentilicio) Bahrein, los talibanes, y alguna que otra gran empresa de Wall Street (y no solo las de seguridad y venta de armas, que también). Aunque eso son especulaciones mías...

Los medios siguen con su campaña del terror, haciendo los deberes al DAESH con tal de vender más, y demostrando una y otra vez que la sociedad ha llegado a un nivel que solo la autodestrucción nos apartará del progreso.


Dicho esto y ya para acabar, os digo que siento mucho que esté creciendo la islamofobia actualmente, pero lo entiendo. Por unos pocos homosexuales con sida, se ha etiquetado a un colectivo de por vida. No me quiero ni imaginar cómo avanzará la cosa en los próximos meses en este sentido. Lo que más terror me causa es volver a etiquetar a un colectivo por ser de un origen o una religión en concreto, como ya se hizo con los judíos en la 2da Guerra Mundial. Le temo realmente al clima de crispación que está generando toda esta violencia y asesinatos al mundo.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Winter is coming to Europe.


Últimamente estamos viendo desde la comodidad de nuestros hogares, y más de lo que solíamos ver en televisión (pese a que lleva años ocurriendo), miles de refugiados sirios llegando a nuestros pacíficos y soleados lares. Esto está generando una gran cantidad de reacciones de todo tipo, y como no puede ser de otro modo, aquí, el menda, ha de escribir del tema para mostrar mi visión de los hechos.

Algunos ya sabéis que llevo siguiendo el conflicto en Siria desde su inicio por temas personales, y he analizado siempre entre colegas, cómo ha avanzado la cosa, hasta el momento actual. Si os fijáis, en las noticias del día a día hablan Piqué, Ronaldo, los toros, las playas, el calor y Merkel, pero no hablan para nada de lo que está pasando en Siria, en Irak, y lo que está haciendo el ISIS. Quizás porque no llega la información a los medios, quizás porque no interesa difundirla, o puede simplemente que un grupo illuminati y reptiliano esté interfiriendo para censurar todo. Pese a que la última opción suena entretenida, yo me decanto más por la opción de que no interesa a los medios de comunicación. La razón es sencilla. Conflicto de intereses.

Se está orquestando una campaña mediática, primero para hacer ver a los refugiados como las víctimas que sin duda son, y luego para hacerlos parecer a todos ellos cono terroristas del ISIS infiltrados en Europa de tal manera que con esto se consigue reducir el flujo migratorio y que los paridos de extrema derecha ganen votos, que es su principal propósito.

El flujo migratorio ha sido grande desde el principio de la guerra en Siria y la formación del DAESH o también conocido como ISIS y Estado Islámico. No obstante ahora los medios hacen especial hincapié en el aumento de este flujo (pese a que ha habido subidas y bajadas en el número de refugiados sirios).
¿Qué ha pasado? Bien. En los últimos meses, el Estado Islámico se ha hecho con armamento antitanques con lo que han reducido el número de tanques del ejercito sirio, el único que ahora mismo está luchando contra el Estado Islámico, junto con los kurdos. A esto hay que añadir que Turquía ha empezado a tomar parte en el combate, y de la peor manera, atacando a los kurdos que luchan en el norte de Siria contra el ISIS. Es decir, haciendo un favor al ISIS y perjudicando a los habitantes de la zona.
Para más inri, los centros de refugiados de la ONU en el norte de Turquía son cada vez más precarios y están faltos de recursos. A eso hay que unir los peligros de vivir en un campo de refugiados (abusos sexuales a menores, malos tratos, infecciones, frío…). Sin duda, ser un refugiado no es algo que se pueda elegir, y si hay la más mínima posibilidad de alejarse de eso, cualquier persona se lanzaría como a un clavo ardiendo, o como es en este caso, cruzar Europa en busca de un futuro.
Aun así, en Europa no se ha erradicado nunca el fascismo, y de neonazis hay a patadas. Además, las campañas de desprestigio anti-inmigración que hacen algunos partidos solo ayudan a crispar más la situación. Ahora mismo, cualquier refugiado será marcado como “posible terrorista”. De hecho, si lo pensamos fríamente, cualquier musulmán residente en Europa, es ya considerado como posible terrorista por muchos, así que solo necesitan el pretexto de ser refugiados sirios, para utilizarlos como campaña racista contra la inmigración.

No estoy diciendo que esto me de asco, que me da. Ni tampoco que abramos nuestras fronteras a cualquiera que entre, que tampoco me parece bien. Lo que quiero decir es que la gente que está viniendo de Siria, tienen papeles. Y sus papeles son tan legítimos como, los nuestros para ellos. Esto último solo lo entiende quien ha viajado fuera de la unión europea. Solo alguien que ha marchado de casa y se ha sentido extranjero, sabe mínimamente cómo se siente un refugiado.

Jean-Claude Juncker decía que el invierno se acerca. Ciertamente, se acerca el invierno y nosotros no podemos permitirnos dejarlos morir ahí porque luego no seríamos diferentes a los que se están matando ahí. 

domingo, 30 de agosto de 2015

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental I

¿Sabéis cuando Ygritte le dice a John Nieve “tú no sabes nada John Nieve”? Pues resulta que yo sé demasiado sobre lo que voy a hablar y procuraré ser cauto y citar fuentes periodísticas. A eso, añadir que creo que el Estado Islámico es un grupúsculo de terroristas, cosa que no me parece para nada bonito. 

Creo que por todos es conocida la existencia de un grupo yihadista vinculado con Al Qaeda (grupo terrorista al que se le adjudica el atentado del 11-S, 11-M, etc), con ciertas diferencias,una de las cuales es que el primero promueve la creación de un Califato mientras que el segundo no lo ve viable hoy en día. 

Estableciendo esta diferencia entre el Estado Islámico (que controla partes de Siria e Irak),con Al Qaeda (que realiza atentados de forma frecuente en oriente próximo y norte de África, pero que cuando lo hace en Occidente, pasan a primera página del diario), entraremos directamente en el tema del conflicto actual en oriente próximo.

Todo empieza cuando en una pila de leña, una chispa prende toda la llama que arde con fuerza quemando tanto el suelo que consume, como el oxígeno que respira. Este ejemplo tan claro de química fundamental lo podemos aplicar en Siria e Irak.

El fundamentalismo religioso ha existido des de las cruzadas, cuando los acérrimos creyentes iban a perder sus vidas por Dios, mientras los menos creyentes se quedaban en sus casas a cultivar patatas; y sigue existiendo tanto en oriente como en occidente, de una manera u otra. La gente fundamentalista religiosa es capaz de muchas cosas, y esto es importante entenderlo bien, si partimos de la base que para ellos la siguiente vida será mucho mejor y serán recompensados por sus gestas. Así pues, podemos no estar en absoluto de acuerdo con la gente que realiza atentados suicidas (y si algún lector está de acuerdo, ¡LARGO DE AQUÍ!). No obstante, podemos llegar a comprender por qué lo hacen.
Con ese pensamiento, diversas personas han matado a muchas otras personas a lo largo de la historia, entre esas ocasiones tenemos el 11-S o el 11-M. Tan sencillo como que a alguien se le convenza de quitarse la vida y llevarse otras vidas por delante para ser recompensado en la otra vida. Más o menos como el piloto como el piloto que se estrelló en los Alpes y se llevó casi 150 vidas con él, pero con otro aspecto psicológico.

Tenemos una historia antigua con ataques terroristas, mucho más antigua que el 11S o el 11M, tenemos una historia de guerras e invasiones por hidrocarburos como la de Irak y Afganistán, y tenemos el conflicto entre Israel y Palestina, Israel y Siria, Israel y Egipto, e Israel e Irán. Con esto solo nos hace falta una chispa que lo prenda todo.

La chispa no será la primavera árabe, como muchos analistas afirman. No seamos necios. La chispa viene de mucho más arriba. La famosa chispa no es ni más ni menos que la caída de Lehman Brothers. Esta ocasionó la crisis actual, que sumado a los gobiernos autoritarios de Túnez, Libia, Egipto, Siria, etc. acabó de prender la llama de las revueltas. Una llamada “primavera árabe” vista con buenos ojos por un occidente afectado gravemente por la crisis, cuyas consecuencias no esperaba en absoluto.

Ciertamente estos países tenían gobiernos autoritarios, pero esos gobiernos eran los que mantenían el orden en unos países con una gran variedad de ideologías, religiones y etnias (por mucho que nos quieran vender que eran sectarios), que en algunas ocasiones no comprenden de tolerancia entre ellas.

Pero se siguió alimentando la primavera árabe con la esperanza que esos países se constituyesen en democracias como las europeas, con sus reyes, sus medios de comunicación controlando la población y sus sistemas educativos estrictos. Un modelo de democracia, desde nuestro punto de vista, muy superior a la que ellos tenían, y si no era así, ¡qué más da! ¡Si están muy lejos!

TO BE CONTINUED

PD: En la 5ta temporada de Juego de Tronos vemos algo parecido con Khaleesi.