jueves, 31 de marzo de 2016

¿Por qué vale la pena?


Ahora mismo que estoy escribiendo esto son las 10 de la noche y lo que me pide el cuerpo es estirarme en la cama a dormir. Me he pasado todo el día haciendo cosas que debía hacer y por las cuales sé ciertamente que vale la pena luchar. He dado todo lo que he podido para lograrlo, y para lograrlo todo, y no solo gastar todo el esfuerzo en algo para abandonar otras cosas que a mi entender valen la pena también.

“Bueno, va, cuéntame algo que me interese”.

Todos hemos tenido la sensación de haber tenido un día muy largo y hemos percibido la necesidad del cuerpo de descansar. Pero al estirarnos en la cama en ocasiones acabamos leyendo o mirando el móvil cuando podríamos estar haciendo otras cosas para mejorar nuestro día a día.  Os propongo algo (sin erótico resultado).

Pensad cada noche que os tumbéis a dormir, si lo que habéis hecho ese día ha valido la pena. Pensad si repetiríais todos y cada uno de los gestos, frases y acciones, si tomaríais las mismas decisiones y si cargaríais con el peso de las responsabilidades que habéis asumido.

Pensad también en por qué habéis elegido lo que habéis elegido, y si creéis que quizás había otras opciones. Recordad los momentos que os han angustiado y si quizás era tan angustiante como en realidad lo habéis percibido en ese momento.

Luego meditad sobre los objetivos a largo término que tenéis y si lo que vais a hacer mañana es más de lo mismo. Si mañana va a valer la pena, o si vais a introducir cambios a partir de lo que habéis aprendido hoy.

Y, por último. Pensad el por qué vale la pena lo que hacéis.

“Ya está idealizando las vidas de la gente el irresponsable este…”.

Muchas veces cuando indagas en las causas que lleva a la gente a tomar la decisión de estudiar algo o trabajar de algo, acabas descubriendo que lo que realmente sueñan, sus ambiciones y sus metas no tienen nada que ver con lo que hacen en su día a día. Están centrando sus esfuerzos diarios en hacer algo sin saber por qué lo hacen.

Ojo, no digo que solo se pueda trabajar de lo que has soñado siempre. No pretendo que ahora la gente que trabaja de reponedora en el supermercado empiece a dejar sus empleos para iniciar sus carreras de futbolistas o diseñador de moda. No quisiera que el señor Mercadona o la señora Lidl me viniesen a buscar a casa para culparme de su incapacidad para encontrar mano de obra barata.

En la vida hay que tener muy claros los objetivos por los cuales nos movemos y debemos tener unas metas bien definidas. Si no, somos como un barco sin rumbo que simplemente de deja llevar por el viento, es decir, acabamos trabajando en algo que no nos gusta por un motivo que ya hemos olvidado.
 
Una vez hice un taller de autoconocimiento y al margen de las amistades que saqué de ahí, solo me dejó una cosa muy clara y no era precisamente lo que enseñaba la persona que lo dirigía.


Aunque te digan que no te conoces, si sabes qué quieres y por qué lo quieres, ya sabes quien eres. 

martes, 22 de marzo de 2016

Alí Babá, el ISIS y la indiferencia occidental V


Lamentablemente toca volver a hacer una entrada en esta serie de blogs sobre el conflicto en el próximo oriente, y probablemente, por desgracia tocará volver a hacer más de estas entradas en el futuro, incluso si fuesen buenas noticias.

El caso es que, actualmente estamos en un clima bastante crispado y tenemos ante nosotros un círculo que se retroalimenta, pero vamos por pasos que os lo voy a explicar lentamente.

Conocemos que, en Siria e Irak, un grupo terrorista llamado “DAESH” ha ocupado un territorio y lo ha hecho llamar “Estado Islámico”. Estos terroristas, en nombre de Dios y manipulando a su antojo textos de hace siglos, cometen atrocidades de las que muchas personas huyen. A esas personas se añaden las que huyen de la guerra civil siria (a raíz de la “primavera árabe” de la que hablé en el primer episodio de esta serie de blogs), y también de Afganistán y los talibanes. Y cuando digo “huyen”, me refiero a que escapan con lo primero que agarran de su casa, se pegan centenares de kilómetros a pie, otros tantos en bus, etc. Muchas veces arriesgan sus vidas para llegar a un campo de concentración de inmigrantes embarrado donde la lluvia encharca todo.

Por nuestra parte, los europeos no los queremos aquí. Ni en un campo de concentración, ni en las calles. Somos así de guapos todos, que los refugiados ensucian mucho la imagen de nuestro país, además que cometen muchos delitos y nuestro país es católico de siempre, como van a venir estos musulmanes moros a invadirnos no hombre no que dices que no me da la gana un Cid hace falta ya está bien encima les pagamos toma ya estamos pagando su comida y sus mantas que rabia que trabajen hombre vienen a quitarnos el trabajoblablablabla.

“Me siento reflejado en algunas de esas cosas que has dicho”.

Mal por ti, voz cursiva. Pero iremos desgranando la situación poco a poco.

A este coctel, añadiremos que Europa decidió pagar a Turquía para que se quedase con los refugiados, que Turquía por su parte se dedica a bombardear al ejercito kurdo en posiciones de Siria e Irak, es decir, que Europa está pagando las bombas que Turquía lanza a los kurdos.

Unos kurdos que están luchando contra el DAESH, es decir, contra el causante de todo. Así pues, Turquía está ayudando al DAESH cuando se carga a sus enemigos, y Europa está financiando a Turquía para que haga esto, a cambio de que se quede con los refugiados.

Pero por si fuera poco, dos días después de la detención del cerebro de los atentados en París, Salah Abdeslam, Bélgica, lugar de la detención del terrorista, sufre su peor atentado terrorista con más de treinta víctimas mortales y cientos de heridos. Que dices, “¿no se habían preparado para evitar posibles represalias?”. Ni idea, my friend.

Pero añadamos más leña al fuego. Los partidos de la extrema derecha tienen la excusa perfecta para alimentar la islamofobia creciente a raíz del éxodo de refugiados, con la excusa que son terroristas, o pueden serlo, y que mejor no tenerlos aquí. La clave de esto la encontramos en Twitter, donde encontrábamos el “Trending Topic” (tendencia destacada) #StopIslam, con mensajes xenófobos y bastante racistas. Que no pasa nada, eh. Cada uno con sus problemas psicológicos y su falta de cariño.

“A mí no me gustan tus blogs y no por eso hago “trendins topis” de esos contra ti”.

Pero pensemos en el círculo. Los refugiados huyen de las atrocidades del DAESH a Europa. En Europa se encuentran las puertas de los gobiernos cerradas, y los expulsan a Turquía. Turquía quiere dinerito para tenerlos concentrados en barrizales (porque claro, no los vayas a poner en un sitio donde se sientan estables y seguros, que luego se sentirán humanos). Con ese dinerito, aprovecha y compra bombas a… no sé… ¿Estados Unidos? Para matar kurdos mientras estos luchan contra el DAESH. Así el DAESH no encuentra oposición a su paso, y ocupa territorios. La gente huye a Latakia (ciudad portuaria de Siria) por ejemplo, pillan un barco y se van a Grecia. Ahí son deportados a Turquía. Esta recibirá dinerito…

Mientras, recordemos que los autores de los atentados son europeos, con pasaporte europeo y vida europea. Son gente como tú, querido lector, y como yo (bueno, como yo no, olviden eso agentes del CNI). No son refugiados. Su problema fue otro, concretamente el de no sentirse parte de una sociedad que no les reconocía como parte de esa sociedad. Redundante, lo sé. Toda la entrada habla de redundancias.


En definitiva. Como veis, el conflicto cada vez se complica más. Casi que la única noticia positiva que podemos sacar de todo esto es el alto al fuego que hay en Siria por el momento, y que cuelga de un hilo. A ver qué acaba pasando… 

lunes, 14 de marzo de 2016

El genio maligno y la falocracia testicular


Bien. Debo confesar que la parte del título “la falocracia testicular” lo he puesto única y exclusivamente para ver cuánta gente entra en esta entrada si pongo un título con contenido algo erótico. Llamadme bribón. Eso, y un estudio sociológico que estoy llevando a cabo en la Universidad de Harvard.

Bromas aparte, en las últimas semanas me he planteado bastantes veces un hecho que en muchas ocasiones nos pasa desapercibido en nuestro día a día, y es precisamente porque pasa desapercibido que pienso que merece mención aquí, en el mejor blog de la historia de mi casa y puede que hasta de mi bloque de pisos (sí, me he vuelto loco, la entrada de la semana pasada batió todos los récords y estoy con el ego por las nubes).

¿Qué es verdad y qué no lo es? Esta misma pregunta se hizo el filósofo René Descartes hace unos cuantos siglos ya, y ahora la repito yo unos tantos siglos después como si no se hubiese conseguido respuesta alguna.

“Ahora ya te comparas con René Descartes. Omar, tu prepotencia no conoce límite alguno”.

Nuestro amigo René propuso una hipótesis por la cual, un genio maligno puede engañar a una persona con sus súper-poderes omniscientes y omnipotentes para creer lo que él quiera cuando él lo quiera, pero que el hecho de creer, conlleva que está pensando en algo, y si piensa, el ser humano es una mente. De ahí el “pienso luego existo” que no era exactamente “existo”, sino “soy”, pero bueno. Descartes lleva muerto ya sus años y no creo que se moleste por una mala traducción.

A lo que iba. Nos inflan a información de todas partes. Televisión, radio, Facebook, Twitter, Whatsapp, diarios de todo tipo de líneas editoriales, discursos políticos con miras de futuras elecciones, y compañeros, conocidos o amigos con interés en convencerte de algo. Así es el mundo, un montón de ideas y sugerencias a tu cerebrito para pensar de una manera o de otra y no ir a un lado o al otro. Matrix para los amigos.

“¡Qué friki! ¿Ahora nos dices que vivimos en Matrix? Lo que faltaba. Yo entré aquí solo por el título porno…”

Matrix es una película en la que se muestra un mundo dominado por las máquinas en el que los humanos sirven de sustento energético de estas, y que para mantener el estatus quo, las maquinas engañan a los seres humanos mediante sus débiles cerebros para que estos vivan en un sueño eterno donde forman parte de una sociedad como la actual. Mmmm, vaya, me pregunto si tendrían Twitter en esa sociedad…

El caso es que, lo bueno de estudiar filosofía en bachillerato es que te hace replantearte muchas cosas y desconfiar de muchas otras, aunque esto último no siempre te pone las cosas fáciles en la vida, pero nadie dijo que el escepticismo fuese una vía fácil. Si para algo sirve el escepticismo es para cambiar las cosas con las que todo el mundo se resigna porque no se puede, y lo que no se puede cambiar, no se puede y no se puede y punto. No se puede. ¿Por qué? Porque no.

“Bueno, creo que ha llegado el momento mágico en el que acabas la entrada de blog con un párrafo que redondea todo el texto y nos haces felices”.

Vivimos en la época de la comunicación y en cambio tanta comunicación solo sirve para que sea mucho más fácil ser engañados por gente que dice mirar por nuestro bien. Nos inundan de noticias, nos revientan la cabeza de información, y nos cuelan sutilmente lo que nos afecta entre cosas que ni nos van ni nos vienen.

Somos animales gregarios, y nos preocupa más el partido del Barça en la Champions, que los refugiados sirios en los barrizales entre plásticos. Hay un atentado en Francia y todo el mundo con la bandera de Francia en el perfil de Facebook, hay un atentado con coche bomba en Turquía o Costa de Marfil y nadie se entera de nada. Debieron repartir el carnet de “ser humano” solo en algunos países.
Baja el precio de la gasolina y todos contentos, pero nadie se preocupa del por qué. Luego nos sorprende que haya tanto yihadismo en Europa, con lo guay que somos los europeos, suerte que el precio del petróleo sigue bajando. Espera, no será que…

Se habla más de unos titiriteros que del fin de los desahucios, de la incapacidad de formar gobierno que del fin del bipartidismo, y de lo mal que tira los penaltis Messi, que del repunte de los partidos xenófobos en Alemania.

Me pregunto si en la Europa de la Alemania Nazi tenían algún entretenimiento que los distrajese mientras se cometía el holocausto.
 


Sí, definitivamente vivimos engañados por un genio maligno o en Matrix. 

martes, 8 de marzo de 2016

Día internacional de la mujer


Hablemos del día de la mujer y también de esa gente que dice “y por qué no hay día del hombre?”. La verdad es que hay que ser un poco bocazas e ignorante para decir algo así pero bien, hay de todo en la villa del señor y el Darwinismo no era perfecto. 

El día de la mujer se celebra como un día en el que la gente reivindica la igualdad entre hombres y mujeres. Igualdad que también promueve el feminismo. ¿Son entonces los idiotas que dicen estar en contra del feminismo, los que quieren hacer un día del hombre? Analicémoslo. 

  
Este día se instauró en una época en la que la igualdad entre hombres y mujeres era bastante poco real y muy utópica, y ahora pese a que la situación ha cambiado bastante, aún encontramos vestigios de esa época. Me refiero a la época en que la palabra “ama de casa” era más usada que hoy. Esa época en la que lo raro era encontrar a mujeres en puestos empresariales altos, o en gobiernos importantes. 


Pero desde entonces ha llovido mucho y la piedra calcita de la desigualdad de genero se ha ido rompiendo, y no precisamente por el hecho de celebrar un solo día una sola cosa. El día de la mujer no es el día en que abrimos champán y tiramos confeti. El día de la mujer es el día en el que hay que reivindicar más que nunca el papel de la mujer en la sociedad, pero continua siendo necesario hacerlo el resto de año. Y no debería ser así. Con igualdad, no habría día de la mujer, y tampoco haría falta reivindicar nada. 

  
Es precisamente porque no hay igualdad que continua siendo totalmente necesario usar este día como punta de lanza del feminismo. Seria raro que siendo el día de la mujer, y viviendo en una sociedad como en la que vivimos, no fuésemos capaces de comprender algo así. Y comprenderlo quizás sería el primer paso hacia la igualdad. 

  
Y sí. Los que quieren un “día internacional del hombre” me parecen bastante tontos. ¿A vosotros no?

  
"Ah. Pero entonces no hay igualdad".


La igualdad se consigue con el día a día, y no por un solo día de publicar cosas bonitas en el FB. 


Y por cierto. Si queréis entrar más en un debate inteligente y no solo en bobadas de si hay que celebrar el día internacional del hombre, podríamos analizar si lo que necesita la sociedad es "igualdad de género" o "equidad de género". La equidad implicaría en ocasiones la discriminación positiva a favor de la mujer, cosa que podría servir de argumento a la gente machista o masculinista. En cambio la igualdad parte del hecho que somos iguales y debemos tener las mismas oportunidades independientemente de nuestro género (cosa también bastante curiosa porque si tenemos las mismas oportunidades pese al género, no necesariamente las tendríamos de igual modo según el estatus social, y eso nos llevaría a otro debate aun más intrincado).

En definitiva. Que la igualdad de género es bien. 

domingo, 21 de febrero de 2016

Ser enfermero, algo más que pinchar y cortar.


Ya está bien de tanta tontería. De verdad. Hoy escribo esta entrada del blog muy y muy indignado, y sé que quizás debería respirar un par de veces, pensarlo un poco y dejar pasar el tiempo, pero… entonces sería demasiado políticamente correcto.

Estoy hasta las narices de esa gente que, cuando eres joven, te dicen que no podrás, que no sirves, que eres un fracasado o que te has dedicar a otra cosa, que lo que haces no es lo tuyo. Esos genios que saben codificar el algoritmo del tiempo y predecir el futuro como si tuviesen una puñetera bola de cristal. Esos seres que prefirieron pactar con el diablo, una clarividencia para ver las cosas del futuro, antes que millones de millones de "rosquillas".

Cuando acabé la presentación de mi Trabajo de Final de Grado, en el que hablaba de la posibilidad de educar a la gente por su salud a través de vídeos de YouTube, me dijeron que más que un proyecto de enfermería, era de comunicación. No quiero ni entender por qué alguien le dice eso a un chico de 22 años con ilusión, animos, entusiasmo, con ganas de cambiar el mundo y mejorar la vida de las personas.

Cuando acabé la presentación de mi trabajo final de la asignatura de Psicología de la Salud, del máster en el que hablé sobre “Retórica, argumentación y convicción en la salud”, me dijeron de forma textual que, el papel de la enfermera no es el de convencer de nada. Solo hay que informar y acompañar al paciente en su proceso. Que, si quería convencer, que me dedicase a la política.

Lástima me produce. Y me produce lástima porqué informar lo hacen las cajetillas de tabaco con el “fumar mata”, y acompañar lo hace el perro del ciego. Y sobre todo lástima me produce el hecho que una profesora le diga eso a un alumno de 23 años que pretende cambiar algo tan enquistado como el papel de la enfermera, y dar un vuelco al trato inefectivo que recibe el paciente sobre la educación sanitaria que recibe.

Cuatro años, cuatros años estudiando una carrera para que te digan que no has de convencer a nadie para llevar buenos hábitos de vida, que eso de convencer es de políticos. Que lo acompañes en su proceso. “Fume, fume, fumar es malo, pero fume, yo le miro”.

Y lo peor no es que te digan que te dediques a la política cuando has estado 4 años estudiando enfermería, cuando estás haciendo un máster en una facultad de enfermería, ni tampoco cuando has estado toda tu vida académica trabajando para mejorar una facultad en la que algunos profesores no ven más allá de su nariz y su cartera a la hora de hacer clase (esto sería hasta comprensible porque hay de todo en la villa del Señor). ¡Lo peor es que luego te den la razón el resto de presentaciones!


Uf. Bueno, después de soltarlo, ya me he quedado más tranquilo. Solo añadiré que lo bueno de estar acostumbrado a fracasar, es que te acostumbras a levantarte como un resorte, con más ganas y energía. 

Edición: Escribo esto a modo de añadido un par de días después de redactar la entrada cabreado. No he cambiado de idea, pero he pensado en ello y me he dado cuenta que los cambios grandes se hacen a pasos pequeños. Estoy seguro que algún día el paradigma de la enfermería cambiará y dejaremos de adoptar y enseñar un papel de enfermería sumisa y esclava de su propia rutina, con conocimientos desaprovechados y que aguante a los pacientes en enfermedades evitables. Estoy seguro que algún día todo cambiará, y solo es cuestión de echarle ganas y paciencia, porqué para convencer a un paciente para que deje de fumar, primero hay que convencer a las enfermeras para que aprendan el arte de la convicción. 

Edición 2: Escribo esto meses después de redactar la entrada. ¿Yo escribí esto? ¡Vaya! Parezco un poco cabreado. Voy a intentar censurar un par de cosas antes de publicarlo, no vayan a pensar ustedes que este blog ha dejado de ser políticamente correcto. No quisiera yo dejar esa sensación.

Edición 3: Voy a censurar alguna cosa más. He decidido que no hablaré más de los múltiples premios que he ganado estos meses desde que escribí esto, aunque creo que al decir que no hablaré de ello, ya lo estoy haciendo.

Edición 4: Se había quedado esto sin publicar. Voy a censurar alguna cosilla, no se vayan a ofender ustedes. 

martes, 2 de febrero de 2016

Queridos hijos...


El otro día pensaba en algo, y es que la despedida con mi padre fue simple y corta. “Cuidaros mucho” dijo. Creo que simboliza lo que mi padre fue para mi familia. Alguien que procuraba para que todo fuese bien, y bien fue siempre.

Aun así, esta última semana he estado reflexionando sobre el tema, y más allá de lo que mi padre contaba en su día a día, no plasmó lo que pensaba él en cada momento de su vida. No sé qué pasaba por la cabeza de mi padre cuando tenía mi edad, ni qué opinaba de la política de ese momento, ni tampoco cuáles eran sus sueños y aspiraciones en la vida. Incluso hoy en día, vemos por internet poca gente que lo plasme pese a que tienen la oportunidad de dejarlo para la posteridad.

A esto, hay que añadir que hace ya casi 6 meses que dejé YouTube con la pregunta de “¿cómo explicaré a mis hijos que he hecho los vídeos que he hecho para que entiendan por qué los he hecho?”.

El otro día tomé la decisión de volver a YouTube porque ya había solucionado mis dudas respecto a la justificación futura de estos vídeos. Tengo la teoría que, si algún día tengo hijos, estos entenderán los vídeos, y probablemente les acaben gustando. Como mínimo, si se parecen a mi seguro que se parten de risa.

Sí, como todos nosotros. Seguro que sí...

Detecto cierta ironía en tus palabras, Sr. Cursiva.

Aun así, creo que dejar un mensaje de tu yo joven, a tus futuros descendientes, para que, cuando ellos sean jóvenes, sepan qué piensas cuando eres joven, es una genial idea, así que ahí va.

“Queridos hijos, no sé ni cuántos seréis, ni si seréis. Pese a eso quiero deciros tres cosas que quiero que tengáis presente si algún día este blog cae en el olvido, y al buscar por internet un día lo acabáis encontrando.

La primera es que no hagáis caso a la gente imbécil. El mundo está lleno de fracasados que decidieron rendirse y hacer que los otros se rindan. Esos son los imbéciles. Los que os dirán que no podéis, cuando tienes las ganas y la ilusión para lograr algo. A esa gente lo mejor que puedes hacer es ignorarlos y seguir corriendo, avanzando hacia el mañana sin volver la vista atrás. Entonces, cuando logréis vuestro objetivo, entenderéis que, si se equivocaron una vez, se pueden equivocar el resto de veces.

La segunda es que, hagáis lo que hagáis, toméis la decisión que toméis, y aunque en ciertos momentos penséis que habéis fracasado en algo, no os arrepintáis de vuestras decisiones. Cierto es que rectificar es de sabios, pero eso no quita que de los errores se aprende, y que sin errores no aprenderíamos, ergo equivocarse está bien y por lo tanto arrepentirse de una mala decisión es erróneo. Cuando uno se equivoca ha de mirar hacia adelante, asumir su culpa y cargar con ella, y con ese peso, aprenderá una lección que le servirá para no equivocarse en el mañana.

La tercera y última. La vida puede ser maravillosa. No creo que haga falta explicarla demasiado. Hasta la rosa más hermosa tiene espinas, y no por ello deja de ser hermosa. La vida es así, con sus espinas que procuras evitar, pero en global, puede ser maravillosa. Aun así, como las rosas, para que se mantengan hermosas hay que dejarlas en el rosal. Si las cortas, dejarán de ser tan bellas como eran en su estado natural. Procura mantener una vida sana para que dure el disfrute de la vida, porque cuanto mayor seas, más apreciarás las maravillas de la vida.

Y para acabar, queridos hijos, solo deciros que, si algo no se puede ser en la vida, es pedante. La modestia es la clave para evitar hundirse al fracasar y para volverlo a intentar hasta que se consiga el objetivo. Uno no ha de presumir de lo que ha conseguido gracias al fracaso de los demás, ni tampoco de lo que ha logrado aprovechando las debilidades ajenas. Las mejores victorias se consiguen junto a tus iguales, y cuantos más ganan, más se disfruta.


Eso es todo, queridos hijos”.

miércoles, 27 de enero de 2016

¡VIVE PARA TI, HOSTIA!


Llevo un mes sin subir ninguna entrada de blog y realmente me siento mal por ello. No soy alguien que deje las cosas a medias, y si lo hago me siento como si me quedase una espinita clavada. Las cosas no hay por qué acabarlas a lo grande, pero siempre hay que encontrar un final para todo, y mejor que sea cuando estás arriba del todo.

El caso es que el otro día pensaba en algo que me encendió la bombilla esa que se utiliza para simbolizar que alguien ha sido iluminado. Ya sabéis los que habéis seguido el blog que este no lo escribo para conseguir nada, solo lo hago para ordenar mis ideas y no oxidarme en lo que a redacción se trata. Si quisiera fama o repercusión, haría vídeos chorra en YouTube, y ni creo que los vídeos que subo sean una chorrada, ni pretendo conseguir fama con ellos. De hecho, muchos de mis mejores vídeos no llegan a las 300 visitas.

En definitiva y a lo que venía. ¿Para quién vivís? ¿Vivís para vosotros o vivís para los demás? Creo que esta pregunta nos la deberíamos hacer cada mañana al levantarnos y mirarnos al espejo, ni que sea para darle un sentido al hecho de levantarte por la mañana.

Naces porque otros lo han querido así, creces dependiendo de los demás, y cuando eres adulto, acabas trabajando para una empresa que no se preocupa por ti. Simplemente serás explotado y harás algo que igual no deseas, pero piensas “bueno, hay que hacerlo para poder vivir”.

Caramba, carambita, Carambola. La vida acaba siendo una cosa sujeta al vivir para trabajar y seguir viviendo trabajando.

“Claro, la realidad es dura, pero es la realidad”.

Entonces, querido Señor Cursiva, ¿si dejásemos de vivir, no cree que alguien más acabaría trabajando donde usted?

“Sí, claro, cuando uno muere el mundo sigue girando”.

¿Y que el mundo siga girando no le demuestra que, si uno vive para ser feliz uno mismo en lugar de para hacer feliz a los demás, igual lo que le hace a uno infeliz lo acabe asumiendo alguien que realmente desea eso? Es decir, ¿No cree, Señor Cursiva, que la vida está hecha para ser feliz y que, si cada uno se preocupa por su propia felicidad respetando a la de los demás, ¿puede que la gente no fuese a trabajar con desgana y serían capaces de mirarse al espejo sin desear que el día pasase rápido?

“Me he perdido en el primer “y””.

En resumen. Conozco a demasiada gente infeliz que lo es porque hace lo que cree que debe hacer, porque trabaja para que se le tenga en buena consideración, o simplemente porque cree que llevar una vida pragmática y simple, le facilitará mantenerse con vida hasta llegar a la esperanza de vida del país. Como si alguien de veinticinco o veintiséis años se tuviese que preocupar por la pensión que cobrará cuando tenga 70 años. Si llega.

El modelo social actual está creando una generación de gente infeliz que hace lo que debe y no lo que quiere. Sin duda internet favorece que la gente no haga lo que quiere, no salga a la calle, no se relacione y no vea que hay algo más allá del trabajar o estudiar, dormir, levantarse, salir de fiesta por ahí, alcoholizarse, etc.

 “Hombre, ¿y si uno tiene hijos o gente que depende de él, qué? Qué listo eres…”

¿Y si tienes hijos no serás feliz cuando ellos sean felices, cuando aprendan una lección, o simplemente pasando tiempo con ellos?

"Sí... pero... ¡maldito mago de las palabras, lo has vuelto a hacer...!"

¡Si hemos llegado a ser los primates que somos ahora, con una cultura y el conocimiento suficiente para estar leyendo esto, es porque algunos seres humanos no se han resignado a ser lo que debían y quisieron ser lo que querían ellos!

Imaginad una conversación entre antiguos homínidos:
-Buah, me está apeteciendo un montón comerme esa carne un poquito chamuscada por el fuego, no sé por qué.
-¡Qué dices loco! ¡Eso la haría incomestible y la desperdiciaríamos! Calla, calla, anda, y trae para acá que tu no sabes.
-Pero es que igual está buena...
-Pero es que no piensas, tronco, ¡no ves que si quemas esa carne y luego no se puede comer, estarás desperdiciando alimentos! ¡Estamos en la puta prehistoria!, ¿cómo vamos a sobrevivir sin comida?
-Sí, claro. Tienes razón. Igual cuando se inventen los Mercadona...
-Claro. Tú paciencia, que ya vendrá el día.

¡No importa que no seáis felices porque eso puede llegar a ser simplemente un estereotipo de la sociedad! ¡No tenéis por qué intentar ser los mejores porque simplemente se os haya dicho de serlo! ¡No pasa nada si al final no acabáis ganando suficiente para compraros algo, o no podéis acabar una carrera cuando queríais, o simplemente piensas que no eres suficiente bueno en algo en lo que has trabajado mucho! 
¡Hagas lo que hagas, vive para ti y no para los demás!