En este blog hablaré de las cosas que pasan en nuestro día a día y que no nos paramos a analizar por pereza a calentarnos la cabeza en demasía y parecer gente demasiado seria.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Tutorial: Cómo madurar sin ser una fruta.
miércoles, 14 de octubre de 2015
Que te jodan, Maslow.
Hoy me apetecía escribir algo diferente.
El otro día en clase de catalán (sí, hago catalán, concretamente me estoy sacando el nivel C2), la profesora nos contaba sobre el miedo de muchas personas a enfrentarse a una hoja en blanco. A mi me pareció curioso. Nunca me ha pasado eso de no saber qué escribir en una página en la que se supone que he de contar algo. Quizás me haya pasado algo así en algún examen, cuando he de contestar una pregunta justificada y no tengo ni idea de la respuesta, pero no he tenido nunca reparos en inventarme alguna solución al respecto.
Como ya os conté hace unas cuantas entradas ya, estoy escribiendo un libro. Pues bien. Ahora mismo lo tengo estancado. No por falta de ideas, tampoco por falta de ganas. Cuando uno es perfeccionista, tiene tendencia a hacer las cosas cuando sabe que van a salir bien. Yo soy muy dejado para algunas cosas, y muy muy muy perfeccionista para otras. Este libro es una de esas cosas que, más allá de querer que el resultado sea bueno, lo necesito.
Hablemos de la necesidad de conseguir algo. Las necesidades humanas las podríamos clasificar en la típica pirámide de Maslow y permitirnos parecer muy listos. No obstante el ser humano tiene la necesidad de sentirse realizado y en ocasiones es capaz de anteponerla al resto de necesidades que, según Maslow, son necesariamente realizables antes de autorealizarse.
-Querido Maslow. Viviste cuando comer era el objetivo del 95% del planeta. No te culpo por no saber lo que es "autorealizarse" en el siglo XXI.
Volvamos al miedo a la hoja en blanco. Igual (y digo “igual” porque aquí vierto mi opinión) el miedo a la hoja en blanco viene causado por una obvia necesidad de autorealizarse que puede ser completada al escribir esa hoja en blanco. Es quizás el miedo a sentirnos autorealizados con algo, que nos impide expresarnos en una hoja en blanco. Pudiese ser esa incapacidad del ser humano de sentir su mente como suya propia, la poca confianza en uno mismo, y el hecho de no conocernos a nosotros mismos, que nos impide coger esa hoja y llenarla de ideas.
Maslow decía que para llegar a la cúspide de la pirámide, hay que cubrir el resto de necesidades. Y yo le digo, ¡QUE TE JODAN MASLOW!
“¡Qué haces loco! ¿¡A caso no es este un blog “políticamente correcto"!? ¡Quizás un "tú no sabes nada Jon Maslow" sería más friki y por tanto más adecuado para este blog!”
¿Quién son los demás para dictarnos a nosotros qué debemos hacer, cómo debemos reaccionar y cuando debemos hablar? ¿No somos a caso dueños de nosotros mismos? ¿Es el miedo a dejar de ser nosotros mismos el que nos lleva a dejar de ser nosotros mismos? Pensad esto último. Yo llevo haciéndolo toda la semana.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Cómo empecé con el peligroso "Internet".
jueves, 1 de octubre de 2015
Mujeres y el dilema feminista
jueves, 24 de septiembre de 2015
Especial elecciones: ¿A quien he de votar?
jueves, 17 de septiembre de 2015
Libertad
Una frase muy recurrente últimamente es la de “los derechos de uno acaban donde empiezan los de otro”. O algo así. Y, ¿a qué viene esta frase? Bien. Se acercan las elecciones al parlamento catalán, y de eso va el post de hoy.
"Qué pesado macho, todos habláis de lo mismo..."
Una vez prometí a una persona importante para mi que no sería jamás político. Cosas que se dicen sin pensar que quizás será la última vez que hablas con alguien. A partir de ahí, gracias a mi paso por la universidad he tenido el placer de compartir muchas horas con amigos que sí aspiran a ser considerados “políticos” cosa que, sin duda, me ha permitido ver cómo funciona ese mundo, e interpretar de algún modo las diversas estrategias de la política del día a día.
Como bien sabéis, ahora mismo en Cataluña hay una corriente llamada “independentismo” cuyo supuesto objetivo es conseguir la independencia dela región. Por otro lado, están los federalistas, que insinúan que si llegan al poder, España podría ser un país con estados federales, a lo EEUU. Finalmente tenemos a los no independentistas, que dicen que el estado Español está muy bien como está y que mejor no liarse, que si se hace algo, las otras regiones de España se van a cabrear, y hay elecciones que ganar por ahí.
A todo esto, Escocia vivía un momento bastante parecido. Resulta que en ese caso, el partido independentista de Escocia tenía poder en el parlamento británico, de modo que Cameron, presidente del lugar, se vio obligado a convocar el referéndum.
La libertad del pueblo de Escocia se veía sometida a una pregunta clave. ¿Qué hicieron? Huir, y salvar sus vidas. Como si en Bravehearth William Wallace se hubiese callado en el momento de su gran discurso y hubiese dicho “oye, pues huid, pero no os pongáis pesados”. Al final ganó el NO y Escocia no se independizó. Uno de los factores que más influyeron fue, Europa, el Euro respecto a la Libra, y la incertidumbre del “¿y luego qué?”.
En Cataluña el partido del gobierno español tiene mayoría absoluta y no requiere del partido mayoritario catalán, de modo que algo así era totalmente imposible pese a la cadena humana, via per la independència, via lliure, 9N, etc. Desobedecer era una opción de la que nunca se hizo uso por miedo. Y así estamos. Al borde de unas elecciones calificada como “plebiscito” por unos, y “normales” por otros.
Si me preguntáis mi opinión, creo que a todos nos haría falta reflexionar y hablar sobre el tema, no vayamos a acabar gritando “¡Libertad!” antes que nos desmiembren. Metafóricamente hablando, claro.
Pd: Bravehearth es una muy buena película sobre política. Os la recomiendo.






